Gabriela Torres, titular del SEDRONAR (Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas), participó el viernes pasado de la inauguración de un Dispositivo Territorial en Puerto Madryn.
En este contexto, remarcó que la de Madryn “es la casa nº 160 nueva desde que llegamos al organismo y tenemos una red de 580 casas en todo el país”.
En el caso particular de la Ciudad del Golfo “nos sumamos a una estrategia local. Esta casa es un Dispositivo Territorial comunitario de acompañamiento, escucha y con tratamientos ambulatorios, que se complementa con otro equipo que ya funcionaba”.
“Vamos a sumar una capacitan de preventores comunitarios para trabajar en los barrios, para que puedan escuchar y detectar cuando un consumo comienza a ser problemático”, informó.
Repasó que en Madryn se cuenta con un psicólogo, una trabajadora social, dos operadores sociales y un abogado, quienes “estuvieron en una mesa con las organizaciones de Madryn que están en tema y con los que hay que complementar y articular para saber qué necesita aquel que transita un problema”.

La funcionaria remarcó que “los problemas de consumo se dan en una sociedad de consumo, donde estamos acostumbrados a tapar algo con algo. Lo que más se consume en Argentina son drogas legales, como alcohol o medicamentos”.
Esto, ya que “estamos acostumbrados a que antes los problemas los tapamos con otros”, poniendo énfasis en esto como población adulta ya que “los jóvenes no nacen de un repollo, son hijos de adultos” y repiten estas pautas de comportamiento.
Por ello puso énfasis en la articulación desde diferentes áreas ya que “hay algo que hacer en las escuelas, con el mundo adulto; hay algo que hacer entre todos en relación a cuidarnos más y escucharnos más”.
En otro aspecto, la funcionaria reveló que en pandemia lo que más aumentó fue el consumo de alcohol, “las vitivinícolas dicen que vendieron 300% más el año pasado”.
“Trabajamos en el análisis sobre qué pasó en la pandemia y subió (el consumo de alcohol) porque esta puesto en este lugar, que si se consume se tapa la tarde o se pasa más rápido. Se pasó de consumir los fines de semana a consumir en la semana, o de noche a beber a la tarde”, remarcó.
La funcionaria apuntó que esto “es mucho en el mundo adulto y no lo dicen”, mientras que “en plena pandemia los jóvenes han consumido menos, porque para los jóvenes no tiene sentido consumir en soledad”.
“El consumo de alcohol en jóvenes está puesto como construcción de identidad, entonces tiene sentido si es entre muchos, no se encierran a consumir solos -y ahí- ahí hay otras estrategias para trabajar”, cerró.



