Un experimento en Australia confirmó fenómenos cuánticos que durante décadas fueron cuestionados y abre nuevas puertas en la física.
Un equipo de científicos logró demostrar por primera vez que átomos con masa pueden estar en dos lugares al mismo tiempo y permanecer conectados entre sí, incluso a distancia. El hallazgo confirma una de las predicciones más desconcertantes de la física cuántica, que durante años fue puesta en duda por Albert Einstein.
El experimento fue realizado por investigadores de la Universidad Nacional de Australia, quienes lograron comprobar el entrelazamiento cuántico en átomos de helio. Este fenómeno implica que dos partículas pueden influirse de manera instantánea sin importar la distancia que las separe.
El resultado representa un avance significativo, ya que hasta ahora este tipo de comportamiento se había observado principalmente en partículas sin masa, como los fotones. En este caso, los científicos trabajaron con átomos reales, lo que introduce el factor de la gravedad en el análisis.
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Para alcanzar este logro, el equipo enfrió átomos a temperaturas cercanas al cero absoluto, generando un estado conocido como condensado de Bose-Einstein. En esas condiciones, los átomos dejan de comportarse como entidades individuales y pasan a actuar como una única onda cuántica.
Durante el experimento, los átomos colisionaron y siguieron múltiples trayectorias simultáneamente, algo imposible en la física clásica. Las mediciones realizadas confirmaron que estaban entrelazados, cumpliendo con los criterios matemáticos que validan este fenómeno.
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Los investigadores destacaron que este avance permite estudiar cómo interactúan la mecánica cuántica y la gravedad, dos teorías fundamentales que aún no logran unificarse. Comprender esta relación es uno de los grandes desafíos de la física moderna.
En ese sentido, el descubrimiento abre la posibilidad de avanzar hacia una teoría unificada que explique el comportamiento del universo en todas sus escalas. Este objetivo, conocido como la “teoría del todo”, fue uno de los grandes desafíos que el propio Einstein no logró resolver.
Aunque el experimento aún tiene limitaciones técnicas, los científicos planean profundizar las pruebas en los próximos años. Por ahora, el hallazgo refuerza una idea clave: la realidad a nivel cuántico puede ser mucho más extraña de lo que la intuición humana permite imaginar.
Con información de DW.
Foto: Nic Vevers/ANU.


