En la Semana Mundial de la Lactancia Materna, profesionales de la salud destacan que amamantar es mucho más que un acto biológico, es una experiencia emocional cargada de expectativas y vínculos. Por eso, es clave derribar los mitos que aún rodean esta práctica.
Entre los mitos más frecuentes están ideas como que el tamaño del pecho limita la producción de leche, o que después de seis meses la leche materna pierde valor nutritivo. La realidad es que todas las madres pueden alimentar a sus bebés correctamente y la leche sigue siendo vital más allá del primer año.
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También se desmiente la creencia de que el llanto del bebé siempre indica hambre o que tomar fórmula implica rechazar la lactancia materna. Las emociones que atraviesan a las madres, como culpa o frustración, deben ser acompañadas con información y apoyo profesional para que la experiencia sea positiva.
El doctor Daniel Ruffolo, ginecólogo y obstetra, subraya que el amor no basta para una lactancia exitosa: el apoyo técnico y emocional es fundamental, así como la accesibilidad a profesionales capacitados que puedan guiar a las familias.
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Finalmente, el acompañamiento con información clara y sin juicios es fundamental para que las madres puedan sostener la lactancia, evitando que obstáculos sociales o personales las lleven a abandonar esta práctica tan beneficiosa para la salud del bebé y la madre.
Fuente: Noticias Argentinas.
Foto: Diario La Capital.


