El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, rechazó la petición del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de retirar a las tropas de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en el Líbano (FINUL), tras acusar a este contingente de servir como «escudos humanos» de Hezbolá. Sánchez defendió la permanencia de los cascos azules, afirmando que su compromiso con la legalidad internacional es firme y esencial en este momento.
Durante su intervención en el foro World in Progress de Barcelona, Sánchez condenó las declaraciones de Netanyahu y señaló que no se tomarán decisiones unilaterales respecto a la FINUL, ya que es el Consejo de Seguridad de la ONU quien decide sobre la misión.
Además, el presidente español llamó a la comunidad internacional a suspender de inmediato el envío de armas a Israel, subrayando que sin armas no hay guerra y que la única vía para garantizar la estabilidad en la región es el cese del conflicto armado.
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El alto representante de la UE, Josep Borrell, también criticó los ataques a las tropas de la ONU y pidió a Netanyahu que deje de culpar al secretario general de la ONU, António Guterres. En los últimos días, cinco cascos azules resultaron heridos en combates entre el ejército israelí y Hezbolá, ataques que fueron condenados por la ONU como posibles «crímenes de guerra».
Sánchez concluyó instando a la Comisión Europea a considerar la suspensión del acuerdo de asociación con Israel si se confirman violaciones a los derechos humanos. La FINUL, dirigida actualmente por el general español Aroldo Lázaro, continúa su labor en la frontera entre Israel y el Líbano, con 650 soldados españoles entre sus filas.
Fuente: RFI.
Foto: REUTERS.


