Tonificación muscular, salud cardiovascular y aumento de la flexibilidad son solo algunos de los beneficios de la natación, una actividad de bajo impacto con altos resultados que mejora la calidad de vida a cualquier edad.
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La natación, considerada una de las actividades físicas más completas, ofrece beneficios únicos que impactan tanto el cuerpo como la mente. Desde la tonificación y el fortalecimiento muscular hasta la mejora de la salud cardiovascular, pulmonar y mental, este deporte de bajo impacto sigue ganando popularidad, acumulando más de 300 millones de visitas recreativas anuales en Estados Unidos, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Uno de los principales beneficios de la natación radica en su capacidad para mejorar la salud del corazón. Según Hirofumi Tanaka, investigador de la Universidad de Texas, este ejercicio disminuye la presión arterial al reducir la rigidez de los vasos sanguíneos y los niveles de estrés oxidativo en el organismo. Además, el esfuerzo del sistema respiratorio al nadar, debido a la presión hidrostática del agua, fortalece el músculo cardíaco y aumenta la capacidad pulmonar, haciendo que el sistema cardiovascular sea más eficiente.
La natación también impacta el sistema musculoesquelético, ya que el agua ofrece resistencia en cada movimiento, fortaleciendo músculos principales como los del tronco, brazos, piernas y glúteos. Según Heather Massey, científica deportiva de la Universidad de Portsmouth, esta actividad utiliza casi todos los grupos musculares del cuerpo y proporciona un entrenamiento integral sin los riesgos de lesiones asociados al levantamiento de pesas.
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Además de mejorar la postura, la flexibilidad y la amplitud de movimiento, este deporte ha demostrado ser efectivo para personas con condiciones como artritis, esclerosis múltiple y niveles elevados de glucosa. Estudios también indican que nadar a un ritmo moderado puede quemar hasta 704 calorías por hora, mientras que estilos más exigentes como el mariposa elevan este número a 774 calorías, ayudando en la gestión del peso corporal.
Sin embargo, expertos como el médico John Whyte advierten sobre el aumento del apetito tras nadar en agua fría, ya que el cuerpo necesita mantener su temperatura central, lo que puede llevar a consumir más calorías de lo esperado. Pese a esto, la natación sigue siendo una opción excepcional para mejorar la salud integral, destacándose por ser inclusiva y accesible a personas de todas las edades y niveles de condición física.
Fuente: National Geographic
Foto: Archivo


