Videos que prometen mejorar la apariencia física mediante afirmaciones ocultas suman millones de reproducciones en redes sociales, aunque especialistas ponen en duda sus efectos reales.
Una nueva tendencia vinculada al bienestar y la autoimagen crece entre jóvenes usuarias de TikTok y YouTube: los llamados “subliminales de belleza”. Se trata de videos que mezclan música ambiental, sonidos hipnóticos, imágenes estéticas y mensajes ocultos que, según sus creadores, podrían influir en el subconsciente para modificar aspectos físicos o emocionales.
La práctica se expandió especialmente entre mujeres jóvenes y forma parte de una subcultura digital asociada a la autooptimización. Los contenidos prometen desde mejorar la piel o cambiar rasgos faciales hasta bajar de peso, aumentar la confianza personal o atraer relaciones afectivas. Muchos de estos videos acumulan millones de reproducciones y miles de comentarios de usuarios que aseguran haber obtenido resultados.
Algunas creadoras de contenido sostienen que los subliminales funcionan como afirmaciones positivas repetidas de manera constante. Nana, una influencer con más de 150 mil suscriptores en YouTube, explicó que “para mí, los subliminales son básicamente afirmaciones positivas bajo un sonido, nada más que eso”. Otras personas aseguran utilizarlos mientras estudian, hacen tareas domésticas o duermen.
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Sin embargo, especialistas en neurociencia señalan que no existen pruebas sólidas de que estos contenidos puedan producir cambios físicos reales. Kristian Sandberg, investigador de la Universidad de Aarhus en Dinamarca, indicó que “desde una perspectiva científica, dudo que los mensajes subliminales de los ‘subliminales’ tengan mucho impacto en el comportamiento, la personalidad y la apariencia”.
Aun así, el fenómeno sigue creciendo en plataformas digitales y generó incluso un mercado de contenidos personalizados. Algunos creadores cobran por producir audios específicos para sus seguidores, mientras otros desarrollaron aplicaciones para editar subliminales propios. En paralelo, comunidades online intercambian experiencias, recomendaciones y supuestos resultados obtenidos a través de estas prácticas.
El auge de estos videos también abrió debates sobre las presiones estéticas en redes sociales y el impacto de ciertos estándares de belleza entre adolescentes y jóvenes. Aunque muchos usuarios describen a los subliminales como herramientas de motivación o autoestima, especialistas recomiendan mantener una mirada crítica sobre las promesas asociadas a estos contenidos virales.
Con información de WIRED.
Foto generada con IA.


