Aníbal Lotocki declaró este miércoles ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 17 de la Ciudad de Buenos Aires, en el marco del juicio por las lesiones graves denunciadas por cinco mujeres. Durante su exposición, se refirió a los productos utilizados en procedimientos estéticos y afirmó que “el metacrilato era la vedette del momento”.
El ex cirujano explicó que durante la década de 1990 se produjo un cambio en el acceso a los tratamientos estéticos. “El ser humano siempre se preocupó por las arrugas y el pelo”, sostuvo, y agregó que en los 90 “la clase media quería acceder a la estética y empezó a buscar a estos productos, prótesis e inyectables para sustraer arrugas”.
En ese contexto, Lotocki remarcó la popularidad que había adquirido el metacrilato y sostuvo: “El metacrilato era la vedette del momento”. Su declaración se produjo después del testimonio de Paola Auzmendi, quien fue la primera denunciante en comparecer ante los jueces Pablo Vega, Julio López Casariego y Juan Giudice Bravo.
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El ex cirujano también está imputado por el presunto homicidio simple con dolo eventual de Cristian Zárate, un hombre de 50 años que murió el 15 de abril de 2021 después de una cirugía estética realizada en el Centro Médico Conde (CEMECO), ubicado en el barrio porteño de Caballito.
Por la muerte de Zárate también son juzgados el médico especialista en cirugía plástica Daniel Enrique Zambrano García, el anestesiólogo Santiago Luis Olguín y el médico y cirujano plástico Polansky Peláez Hoyos. Además, la contadora y directora del centro médico, Andrea Isabel Torelli, está señalada en la causa, mientras que Florencia Krzeczek está acusada de haber ocultado el teléfono de Lotocki para evitar que fuera encontrado por los investigadores.
El proceso por las lesiones es distinto al juicio por las lesiones sufridas por Silvina Luna, Pamela Sosa, Gabriela Trenchi y Stefanía Xipolitakis, causa en la que Lotocki fue condenado a ocho años de prisión por lesiones graves y estafa. En septiembre, había declarado por la muerte de Zárate y sostuvo que el paciente “nunca estuvo solo ni librado al azar; siempre estuvo muy bien cuidado”. En esa causa, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 28 ordenó posteriormente su detención a pedido del fiscal general Sandro Abraldes.


