Luego de forcejear con la mujer que lo persiguió hasta interceptarlo; el maleante buscó alejarse del lugar pero a los pocos metros fue detenido por la policía. El caso, de inusitadas características, sucedió este martes en pleno centro de Trelew, después que el delincuente asaltara una tienda de indumentaria para chicos encañonando con una pistola 9 milímetros a la hija de la dueña, a la que a los golpes y empujones llevó para el fondo del negocio con el fin de robarle las cosas que más tarde su madre peleando con él en plena vía pública lograría recuperar.
Dijeron después desde la policía que el frustrado asaltante tenía pedido de captura, que no es de acá sino de Buenos Aires y que tendría antecedentes por hechos de robo a mano armada.
A la joven a quien asaltó en el negocio para bebés de Ameghino y San Martín le apuntó con una pistola 9 milímetros, la tiró al piso, le pegó y casi arrastrándola la llevo para el fondo del comercio con la finalidad de hacerse del dinero de la caja registradora, sustraerle el celular y una billetera que había en el mostrador.

Había entrado al local comercial haciéndose pasar por un cliente, preguntando el precio de unos baberos.
Luego de ser violentamente asaltada la víctima, una joven de 23 años, salió detrás del malviviente y fue hasta el local que es atendido por su madre, que está a tres negocios del suyo y tras avisarle a la mujer lo que le había pasado, ésta salió a perseguir al asaltante sin siquiera pensar que ponía en riesgo su integridad física teniendo en cuenta que el delincuente había apuntado a su hija momentos antes con una pistola 9 milímetros, a la que la policía nunca encontró.
Todo sucedió este martes antes del mediodía a una cuadra y media de la seccional Primera y de la Regional de Policía de Trelew y el sujeto que después cayó preso ahora está detenido a disposición de la fiscalía.
La policía sospecha de la participación de un cómplice en el asalto, que podría ser quien se llevó el arma y una parte de la indumentaria que el frustrado ladrón usó para cometer el hecho.
Tanto la víctima, como su madre, de 49 años, decidieron cerrar los negocios tras lo sucedido. A la joven comerciante la iba a examinar un médico, aclararon desde la comisaría interviniente.


