La ciudad de Río de Janeiro fue el epicentro político global este domingo con la apertura de la cumbre de los BRICS, el bloque ampliado a once países que reúne a las principales economías emergentes.
El anfitrión, Luiz Inácio Lula da Silva, no ahorró críticas y llamó a sus pares a no ser “indiferentes” frente al “genocidio” en Gaza, al tiempo que cuestionó el aumento del gasto en defensa de la OTAN y exigió una urgente reforma del Consejo de Seguridad de la ONU.
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El presidente brasileño, encargado de inaugurar formalmente el foro, advirtió sobre los riesgos de un orden internacional que ignora las voces del sur global. “Cada día que se aplaza la reforma del Consejo de Seguridad, el mundo se vuelve más inseguro”, sentenció, aludiendo al rol centralizado que mantienen las potencias tradicionales. En el mismo tono, denunció la escalada militar en Medio Oriente y condenó la ofensiva israelí sobre territorio palestino.
La agenda económica también ocupó un lugar clave. Lula y los líderes presentes apuntaron contra las políticas arancelarias del presidente estadounidense Donald Trump, sin mencionarlo directamente. El borrador del comunicado final anticipa un firme rechazo al proteccionismo unilateral que, según los BRICS, amenaza el equilibrio del comercio global.
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La cumbre se desarrolla en un contexto tenso, con la ausencia física del presidente chino, Xi Jinping, y la participación remota del ruso Vladimir Putin. Sin embargo, los mandatarios de los 14 países participantes —entre miembros, asociados e invitados— buscarán delinear una estrategia común frente al inminente aumento de aranceles anunciado por Estados Unidos, previsto para dentro de tres días si no se logran acuerdos bilaterales.
“Si no encontramos una nueva fórmula de cooperación económica y política, vamos a terminar el siglo XXI como comenzamos el XX: con exclusiones, guerras y desigualdades”, advirtió Lula. La cumbre continuará durante la semana con plenarios, bilaterales y un documento final que podría marcar un punto de inflexión en el liderazgo global de los países en desarrollo.
Fuente: DW.
Foto: Pilar Olivares/REUTERS


