El presidente brasileño confirmó una conversación de 40 minutos con su par estadounidense, en la que propuso cooperación en inteligencia para enfrentar a las bandas narcotraficantes que operan entre ambos países.
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El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reveló que solicitó la colaboración de Donald Trump para fortalecer la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico, durante una conversación telefónica mantenida el martes. El mandatario defendió la necesidad de coordinar tareas de inteligencia con países vecinos e incluso con Estados Unidos, en un contexto marcado por el crecimiento de bandas criminales transnacionales como el PCC y el Comando Vermelho.
En una entrevista con la emisora Verdes Mares, Lula señaló que existen delincuentes brasileños vinculados al contrabando y al narcotráfico que residen en territorio estadounidense, lo que, a su juicio, exige una cooperación directa entre ambas naciones. “El mayor contrabandista de combustible de Brasil vive en Miami. ¿Vamos a combatir el narcotráfico? Le dije a Trump: empecemos arrestando a los brasileños que viven ahí”, afirmó.
El mandatario insistió en que la estrategia conjunta debe basarse en inteligencia y no en operaciones bélicas, en referencia a los recientes bombardeos de Washington contra embarcaciones de narcotraficantes en el Caribe y el Pacífico. “No necesitamos usar armas, necesitamos usar inteligencia”, recalcó Lula, al tiempo que rechazó las amenazas de Trump de emprender ataques militares contra países señalados como responsables del tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
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La creciente actividad del crimen organizado en Brasil —impulsada por la expansión multinacional de las principales facciones criminales— motivó al gobierno a buscar alianzas estratégicas que permitan frenar su avance. Según Lula, estas bandas no solo dominan rutas del narcotráfico, sino que también se han extendido a otros sectores económicos, incrementando su poder territorial e influencia.
Durante la llamada, los presidentes conversaron además sobre las negociaciones comerciales bilaterales, centradas en los aranceles especiales del 40% que Estados Unidos mantiene sobre parte de las exportaciones brasileñas. Ambos mandatarios acordaron continuar las conversaciones en las próximas semanas, en un escenario marcado por tensiones comerciales y desafíos compartidos en materia de seguridad.
Fuente: DW
Foto: Archivo


