Si repasamos la historia, en 2003 el justicialismo regresó a la intendencia de Comodoro Rivadavia con el triunfo de Raúl Simoncini. Cuatro años después, Martín Buzzi, respaldado por un partido provincial, asumió el municipio y luego compitió por la gobernación contra Carlos Eliceche. A pesar de ganar, Buzzi demostró que el Frente para la Victoria aún tenía influencia en la provincia al formar una gestión aliada al gobierno nacional, y su antiguo rival se convirtió en su Ministro de Gabinete.
Sin embargo, centrándonos en Comodoro Rivadavia, en 2011 se inició una fórmula que el justicialismo insiste en repetir para afianzarse en el poder, sin importar los resultados de las gestiones municipales. Consiste en colocar a un intendente y que su viceintendente sea el candidato en las siguientes elecciones. Así fue como Néstor Di Pierro llegó en 2011 junto a Carlos Linares, y luego Linares se postuló como candidato a la intendencia y gobernó desde 2015 hasta 2019. ¿Quién era su viceintendente en ese entonces? Juan Pablo Luque, quien posteriormente se postuló como candidato a la intendencia.
MIRÁ TAMBIÉN | Megaminería: “Discutamos por qué No”, pidió Luque en Trelew
En 2019, Linares perdió las elecciones provinciales contra la formula que llevaba al actual candidato a vicegobernador del Frente que integra el kirchnerismo -Ricardo Sastre- y Luque se quedó con la intendencia. Ahora, con el respaldo de Di Pierro y Linares, se busca alcanzar la gobernación, acompañando nuevamente al aterior contrincante, Ricardo Sastre, quien ha renunciado en dos ocasiones a sus intenciones de llegar a la Fontana 50, pero apoyando la actual gestión provincial.
Esta repetición de nombres y estrategias demuestra la falta de renovación y la falta de ideas frescas por parte del Justicialismo y el actual intendente Juan Pablo Luque que solo demuestra la continuidad de la misma fórmula perpetúa el estancamiento y la falta de progreso para Comodoro Rivadavia y la provincia.
MIRÁ TAMBIÉN | Sin resolver la falta de agua en Comodoro y Madryn, Luque y Sastre respaldan la megaminería
Luque, una formula a las claras reiterativa que queda descubierta en su intención de llegar a la gobernación de Chubut, apoyado por la gestión nacional que no encontró el rumbo en los tres años y medio de gobierno y entregará el Poder con mas de 100% de inflación, falta de empleo y altos índices de pobreza extendidos por mas de una década en la Argentina.


