Inés Avilés expresó su indignación por la falta de justicia ante los reiterados abusos sexuales sufridos por su hija en Esquel. La causa judicial fue archivada pese a pruebas médicas contundentes.
Inés Avilés, madre adoptiva de una joven con discapacidad mental, rompió el silencio en diálogo con Radio 3 para denunciar la impunidad que rodea el caso de los presuntos abusadores de su hija. “Estoy harta de que la justicia no haga nada. Los violadores siguen trabajando como si nada”, sostuvo con profunda indignación.
Avilés señaló que su hija, quien padece psicosis, fue víctima de reiteradas violaciones por parte de taxistas. Sin embargo, los implicados fueron absueltos porque la joven «no puede declarar en Cámara Gesell», según indicó la fiscalía. “Tienen todos los informes forenses que confirman la violación. ¿Cómo pueden decir que fue consentido?”, cuestionó.
La situación ha deteriorado la salud mental de la joven, quien se ha vuelto agresiva incluso con su familia. “Tengo miedo que me lastime. Duermo con la puerta con llave”, reveló la madre.
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Denunció además el abandono estatal: “No hay ninguna alternativa de atención ni internación. Me llaman del hospital para que la retire sin darme soluciones. Ella necesita asistencia permanente.”
La mujer pidió que otras madres en situaciones similares también se animen a hablar. “Muchas chicas discapacitadas no pueden expresar lo que les pasa. Esto no puede seguir en silencio. Los abusadores siguen manejando taxis, trasladando personas vulnerables”, remarcó.
Finalmente, exigió que se revisen los antecedentes de quienes trabajan en transporte público. “Los jefes de parada deben exigir certificados de conducta. No pueden contratar a violadores por lástima.”


