“Si bien no han aumentado los casos, los que han sido denunciados fueron de mayor gravedad”, expuso Blanco.
“La cantidad de denuncias se mantiene, hay días que no se recibe ninguna y hay otros que recibimos tres o cuatro, y los fines de semana se potencian por el consumo de alcohol y otros eventos”, dimensionó.
Remarcó que “la fiscalía tiene el Servicio de Asistencia a la Víctima y si vemos a una mujer muy angustiada solicitamos al fiscal que los convoque y ellos se acercan y centralizan el caso acá”.
“También tenemos la Dirección de Diversidad de Género de la Municipalidad, hay operadoras que se acercan y la contienen acá, ayudan a explicar o comprender lo que significa radicar una denuncia o solicitar una medida, lo que es todo el proceso tanto familiar o judicial”, explicó la subcomisaria.
Generalmente en los hechos violentos el agresor recibe una prisión preventiva lo cual permite un tiempo de cuasi tranquilidad a la víctima y respecto de la contención y el acompañamiento institucional, Blanco explicó que “se la acompaña hasta la Defensoría Pública Civil para tramitar el régimen de visitas, la cuota alimentaria, si es necesario y lo requieran de la Fiscalía, se la traslada al Cuerpo Médico Forense, por cualquier duda, consulta o necesidad tienen nuestro teléfono para llamarnos”.
“Las víctimas aluden a la violencia física y psicológica; el insulto, el desprecio a la persona, y las mujeres van perdiendo la autoestima. Llegan a un punto en el que se cansan, pero recién cuando reciben una cachetada o un empujón se animan a hacer la denuncia”, analizó.
“Cuando nos llama por teléfono, la mujer puede pedir la reserva de identidad para que el agresor no sepa quién llamó para sacarlo del lugar. Si sospechamos que hay violencia en una casa contra una mujer o menores, se da intervención a Policía Comunitaria para que ellos realicen un relevamiento y determinen si existe un círculo violento”, precisó la jefa de la Comisaría de la Mujer.
Respecto de la capacitación del personal, aclaró que “permanentemente desde el área de la Comisaría de la Mujer y Diversidad de Género en Rawson nos envían a diferentes capacitaciones en la ciudad o ciudades vecinas”.
Consultada sobre la estrategia de comunicación, recalcó que “como los hechos son muy sensibles no se puede brindar mucha información para no dejar expuesta a la víctima y también al victimario, pero por lo que puede conllevar en el grupo familiar. Por eso se trata de resguardar o no difundir muchos datos. Se hace en la medida que se puede”.

“Hoy somos 22 empleadas, con cuatro turnos y está abierta las 24 horas. Por lo general, cuando la intervención es en la calle actúa la comisaría de la jurisdicción y después se traslada la víctima a nuestra comisaría”, dijo sobre el funcionamiento de la dependencia y la interacción con el resto de la fuerza policial.
“Si la mujer solicita una exclusión de hogar con prohibición de acercamiento, se la lleva hasta la casa, porque por lo general son convivientes, la señora queda en el móvil con una empleada, se requiere la colaboración para realizar la exclusión y el denunciado debe ser retirado del hogar”, especificó sobre el procedimiento de abordaje a la víctima.
Respecto del promedio de edad de las víctimas, señaló que “va de los 20 a 50 años, por lo general son mujeres jóvenes”.
“Por ahí la propia mujer piensa que por recibir un insulto o humillaciones no pueden venir a denunciar y lo hacen cuando ya reciben un golpe o un empujón”, insistió.
La violencia intrafamiliar pareció ser siempre una cuestión de la vida privada, pero en este sentido Blanco enfatizó que “un familiar o un vecino puede acercarse a la Comisaría de la Mujer o Policía Comunitaria, se hace un relevamiento y se determina si existe violencia, también se da intervención al Centro de Salud más cercano porque también hay trabajadores en terreno que pueden llegar al domicilio, o sea articulamos con todas las instituciones con la que podamos abordar la situación”.
“Muchas veces la propia mujer no logra entender que está atravesando una situación grave, y con la reserva de identidad, el victimario no sabrá nunca quien denunció”, sostuvo.
Ejemplificó que “hemos recibido una denuncia de una mamá mayor edad cuya hija tenía una relación violenta con su pareja, y desde el Juzgado de Familia otorgaron la medida”.
“No tenemos botones anti pánicos, en su momento había tobilleras electrónica, pero como hoy no tenemos stock no se están colocando. Le recomendamos a la víctima que alerte a algún vecino por si el victimario se acerca a la casa, nos ha pasado que los vecinos nos han dado cuenta. Igual si ella tiene que concurrir con el equipo técnico, al Cuerpo Médico Forense o a Fiscalía, nos llama y se la traslada”, subrayó en el final Blanco.


