José, de 12 años, y Leo, de 10, desaparecieron el domingo en el sector de La Toma, en Palermo Aike. Más de 120 personas participan del operativo, que incorporó cámaras subacuáticas, siete drones de voluntarios, perros especializados y equipos montados.
La búsqueda de los dos hermanos desaparecidos en el río Gallegos cumplió este martes su tercer día sin resultados positivos. Los operativos se concentran en el sector de La Toma, en Palermo Aike, donde las condiciones del cauce y la profundidad de algunos pozones dificultan las tareas de los rescatistas.
Uno de los principales focos está puesto en sectores que alcanzan los siete metros de profundidad, según informó el ministro de Seguridad de Santa Cruz, Pedro Prodromos. Buzos especializados de Bomberos trabajan en esas áreas, con relevos de personal llegado desde distintos puntos de la provincia para sostener las inmersiones. Además, se incorporaron cámaras subacuáticas para inspeccionar lugares de difícil acceso.
El operativo también sumó siete drones aportados por voluntarios, que complementan los equipos utilizados por las fuerzas de seguridad para registrar imágenes y delimitar las zonas de rastrillaje. A su vez, personal del Departamento de Seguridad Rural recorre a caballo las márgenes del río entre el puente de Güer Aike y La Toma. Los perros especializados continúan trabajando con prendas de los niños como referencia.
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Según el jefe de la Policía de Santa Cruz, Diego Agüero, las tareas comenzaron cerca de las 6 de la mañana, con una nueva distribución de los equipos para cubrir sectores que todavía no habían sido inspeccionados. Las lluvias intensas y las tormentas eléctricas del lunes habían obligado a suspender las inmersiones por el riesgo que representaban los rayos para los rescatistas. El martes, con mejores condiciones meteorológicas, los buzos retomaron el trabajo.
Más de 120 personas participan del despliegue, entre efectivos policiales, Bomberos, Prefectura Naval, Gendarmería, Protección Civil y organismos provinciales. También se brinda asistencia alimentaria a los familiares y al personal que permanece en el lugar, mientras la familia de los hermanos recibe acompañamiento de allegados y profesionales de Salud Mental.
José y Leo desaparecieron el domingo 25 de octubre, alrededor de las 16, cuando estaban en el río junto a otros dos adolescentes, de 14 y 15 años, que lograron salir del agua. Las autoridades solicitaron a la comunidad que evite acercarse al área de búsqueda para no obstaculizar el trabajo de los equipos. Al cierre de la jornada del martes, no se habían informado novedades sobre el paradero de los niños.


