El presidente venezolano rechazó los cargos de la justicia estadounidense, denunció una operación militar en Caracas y reafirmó su legitimidad como jefe de Estado ante un juez federal.
MIRÁ TAMBIÉN | Francia condena a 10 personas por acosar a Brigitte Macron
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, realizó sus primeras declaraciones ante un tribunal federal de Nueva York tras haber sido capturado por fuerzas especializadas del ejército de Estados Unidos en una operación militar ejecutada en territorio venezolano. Durante la audiencia, el mandatario se declaró “prisionero de guerra” y rechazó de manera categórica las acusaciones presentadas en su contra.
“Soy el presidente de Venezuela y me considero prisionero de guerra. Me capturaron en mi casa de Caracas”, expresó Maduro ante el magistrado, al describir su detención como una acción militar que vulneró la soberanía venezolana y su inmunidad presidencial. En ese marco, sostuvo que no debe ser tratado como un acusado penal, sino como un jefe de Estado retenido en el contexto de un conflicto internacional.
En la misma comparecencia, la primera dama Cilia Flores también se declaró inocente y solicitó una visita consular tanto para ella como para el mandatario venezolano, en cumplimiento de las normas internacionales.
MIRÁ TAMBIÉN | Petro rechaza amenazas de Trump y denuncia una escalada contra Colombia
Maduro fue enfático al rechazar las imputaciones de narcoterrorismo y otros delitos formulados por la justicia estadounidense. “No soy culpable, soy un hombre decente, sigo siendo el presidente de mi país”, afirmó, remarcando su condición de jefe de Estado legítimo de la República Bolivariana de Venezuela.
De manera paralela, el representante permanente de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Samuel Moncada, reiteró la vocación de paz del país y elevó una serie de pedidos urgentes ante el Consejo de Seguridad. Entre ellos, exigió que Estados Unidos respete plenamente las inmunidades diplomáticas de Maduro y Flores, y reclamó su liberación inmediata y retorno seguro a Venezuela conforme al derecho internacional.
MIRÁ TAMBIÉN | China exige la liberación inmediata de Nicolás Maduro
El operativo que derivó en la detención del presidente venezolano se produjo el 3 de enero de 2026, cuando comandos especializados estadounidenses realizaron una incursión militar en la residencia presidencial de Caracas. Desde entonces, el gobierno venezolano denunció el hecho como un intento de desestabilización institucional y de imposición de un gobierno afín a Washington.
Tras la captura, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ordenó que la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez asumiera las funciones presidenciales de manera interina, con el objetivo de garantizar la continuidad institucional del Estado. Este domingo, Rodríguez presidió el Consejo de Ministros número 757, en una señal de normal funcionamiento del aparato gubernamental frente a lo que Caracas calificó como una agresión externa.
Fuente: Telesur
Foto: El Pitazo (Vía X)


