En un acto religioso transmitido por la TV estatal, Nicolás Maduro encabezó un encuentro de oración por la paz y reafirmó su postura frente al despliegue militar estadounidense en el Caribe, mientras Washington avanza en nuevas designaciones contra grupos vinculados al chavismo.
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En medio del clima de tensión diplomática con Estados Unidos por el despliegue militar norteamericano en aguas del Caribe, el mandatario venezolano Nicolás Maduro encabezó este martes un encuentro de oración por la paz en el Palacio de Miraflores, donde proclamó a Jesucristo como “señor y dueño” de Venezuela. El evento, transmitido por Venezolana de Televisión (VTV), reunió a pastores evangélicos, a la primera dama Cilia Flores y al diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo del jefe de Estado.
Durante el denominado “Encuentro Binacional de Oración por la Paz”, Maduro afirmó que la sede del Ejecutivo se transforma desde ahora en “un gran altar de oración y de fuerza”, al asegurar que el palacio “verdaderamente es del pueblo”. En la ceremonia leyó un manifiesto en el que ratificó su adhesión a Jesucristo y reivindicó la libertad de culto establecida en la Constitución, aunque señaló que como ciudadano y presidente se “radicaliza” en su fe.
El líder chavista volvió a defender el diálogo con Washington, a pesar de que la tensión bilateral se profundizó desde agosto, cuando la Casa Blanca ordenó una movilización aérea y naval —incluido su mayor portaaviones— para operaciones justificadas como parte de la lucha contra el narcotráfico. Caracas sostiene que estas acciones representan una amenaza directa y un intento de promover un cambio de régimen en Venezuela.
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El lunes, Maduro elevó el tono y advirtió que un ataque militar estadounidense sería “el fin político” de su par Donald Trump. Aun así, dijo estar dispuesto a dialogar “face to face” con el mandatario republicano, quien reiteró que no descarta ninguna opción ante una eventual intervención.
En paralelo, la presión estadounidense aumentó luego de que el Departamento de Estado anunciara que, desde el 24 de noviembre, designará al Cartel de los Soles —grupo al que Washington vincula con altos funcionarios chavistas— como organización terrorista extranjera. Maduro denunció que existen sectores de poder en Estados Unidos empeñados en “destruir” políticamente a Trump utilizando tanto el caso Jeffrey Epstein como la situación venezolana.
El acto religioso en Miraflores se produce así en un contexto de creciente confrontación política, militar y diplomática, con implicancias regionales y el foco internacional puesto en la escalada entre Caracas y Washington.
Fuente y foto: Infobae


