El Gobierno de Malí decretó un toque de queda nocturno en la capital, Bamako, luego de una serie de ataques coordinados atribuidos a grupos yihadistas y movimientos secesionistas. La medida rige inicialmente por tres días, entre las 21:00 y las 06:00 horas.
La disposición fue firmada por el Ministerio de Administración Local y establece que autoridades municipales y fuerzas de seguridad deben garantizar su cumplimiento inmediato. El decreto también contempla la posibilidad de extender la restricción si la situación lo requiere.
Según reportes locales, el anuncio fue acompañado por un fuerte despliegue militar y controles en distintos puntos de la capital. La medida busca contener nuevos ataques y reforzar la seguridad tras los hechos registrados en varias ciudades del país.
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Entre los grupos involucrados se encuentra el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes, vinculado a Al Qaeda, junto al Frente de Liberación del Azawad, que reivindica la independencia de esa región. Ambos habrían coordinado ofensivas en el norte, incluyendo la toma de la ciudad de Kidal.
En paralelo, se registraron ataques en Bamako contra instalaciones civiles y militares, incluido el aeropuerto internacional, lo que obligó a suspender vuelos. Las fuerzas armadas aseguraron haber repelido los ataques y “neutralizado” a cientos de combatientes.
Malí atraviesa una prolongada crisis de seguridad desde hace más de una década, agravada tras el golpe de Estado de 2020. El país continúa enfrentando la violencia de grupos armados en un contexto de fuerte inestabilidad política y territorial.
Fuente: DW.
Imagen: Alex Duval Smith/dpa/picture alliance.


