El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, inició una visita de dos días a Israel para reiterar el respaldo de Washington a su aliado en la ofensiva contra Hamás, en medio de la tensión generada por un bombardeo israelí en Qatar.
Rubio llegó a Tel Aviv días después del ataque contra líderes de Hamás en Doha, que provocó condenas internacionales y molestia en la Casa Blanca. Pese a ello, el funcionario aseguró que la operación no alterará la naturaleza de la relación con Israel.
Antes de partir, Rubio se reunió con el presidente estadounidense, Donald Trump, y con autoridades de Qatar, en un intento por equilibrar vínculos entre aliados regionales tras el incidente. La gira busca además mostrar respaldo a Israel antes del posible reconocimiento de un Estado palestino por varios países en la Asamblea General de la ONU.
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En Jerusalén, entre las actividades previstas, Rubio visitará el Muro de las Lamentaciones junto al primer ministro Benjamin Netanyahu. También participará en la inauguración de un túnel turístico en el barrio de Silwan, en Jerusalén Este, acción que ya generó críticas de la ONG Peace Now por interpretarse como un gesto de reconocimiento de soberanía sobre una zona sensible.
El viaje refleja la apuesta de la administración por sostener el apoyo militar y diplomático a Israel mientras procura mantener canales con otros socios regionales. En el gobierno israelí, Netanyahu ha insistido en que Hamás es el principal obstáculo para la liberación de rehenes y la conclusión del conflicto en Gaza.
La visita de Rubio concluirá con reuniones bilaterales y el regreso programado tras 48 horas de contactos oficiales. La agenda apunta a garantizar compromisos de seguridad y a gestionar las tensiones diplomáticas derivadas del ataque en Qatar y su repercusión internacional.
Fuente: DW.
Imagen: Nathan Howard/REUTERS.


