Las fuerzas de seguridad dispersaron a cientos de migrantes que se habían ocultado cerca de Fnideq. El operativo se desplegó semanas después de la tragedia de julio, que dejó al menos 141 muertos según organizaciones humanitarias.
Las fuerzas de seguridad de Marruecos frustraron este sábado un nuevo intento de entrada irregular a Ceuta, protagonizado por cientos de migrantes, en su mayoría subsaharianos, que se habían ocultado en las afueras de Fnideq, la localidad conocida en castellano como Castillejos. Según fuentes de seguridad marroquíes consultadas por la agencia EFE, el operativo se desarrolló en una zona montañosa al suroeste de Ceuta, donde los agentes procedieron a dispersar al grupo, que permanecía en la zona sin haber intentado un nuevo acercamiento a la valla fronteriza hasta el momento.
El centro urbano de Fnideq amaneció este sábado bajo un fuerte despliegue policial, con controles reforzados en las principales rutas de acceso a la localidad, en particular en los caminos que conectan con Tetuán y Tánger. Durante la madrugada, la vigilancia se intensificó tanto en tierra como en el mar, con la participación de lanchas rápidas de la Marina Real marroquí y drones de vigilancia en las inmediaciones de la frontera.
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A pesar del operativo, una joven de 17 años logró llegar a Castillejos durante la noche. La adolescente relató a EFE que viajó desde Tetuán en un autobús que fue detenido en tres puestos de control distintos a lo largo de los aproximadamente 35 kilómetros que separan ambas localidades, lo que refleja el nivel de filtro que las autoridades marroquíes establecieron en la zona.
El dispositivo desplegado este sábado forma parte de un operativo de mayor escala organizado por Rabat para evitar un cruce masivo hacia Ceuta que había sido convocado a través de redes sociales. La convocatoria surgió pocas semanas después de la tragedia registrada los días 30 y 31 de julio, cuando decenas de miles de personas intentaron cruzar a pie y a nado hacia el enclave español.
Aquel episodio de fines de julio dejó al menos 141 muertos, según organizaciones humanitarias, y se transformó en uno de los antecedentes más graves en la frontera entre Marruecos y Ceuta. El nuevo operativo de seguridad busca evitar que se repita un escenario similar, en un contexto donde las autoridades marroquíes mantienen un control estricto sobre los movimientos migratorios en la zona fronteriza.
Con información de Euronews.


