Más de un millón de personas migrantes presentaron la solicitud para acceder al proceso extraordinario de regularización impulsado por el Gobierno de España, cuyo plazo finaliza este martes. La cifra supera ampliamente la previsión inicial del Ejecutivo, que estimaba beneficiar a unas 500.000 personas.
El presidente Pedro Sánchez destacó que la iniciativa busca reforzar el respeto por los derechos humanos y afirmó que quienes ya viven y trabajan en el país merecen acceder a los mismos derechos que el resto de la población. Las autoridades dispondrán ahora de tres meses para analizar los expedientes.
Para acceder al beneficio, los solicitantes debían acreditar al menos cinco meses de residencia en España antes del 1 de enero de 2026 y carecer de antecedentes penales. El trámite pudo realizarse de forma presencial o por internet.
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Entre los beneficiarios predominan ciudadanos latinoamericanos, aunque también participan migrantes de otras regiones. Muchos esperan obtener un permiso de residencia y trabajo que les permita acceder al empleo formal y evitar situaciones de explotación laboral.
La medida generó un fuerte debate político. Mientras el Gobierno sostiene que la economía española necesita mano de obra en sectores como la construcción, la oposición de derecha y ultraderecha cuestionó el plan y criticó la política migratoria del Ejecutivo.
El programa fue aprobado mediante un real decreto y respondió a una iniciativa popular respaldada por más de 600.000 firmas y unas 900 organizaciones. España continúa siendo una de las principales puertas de entrada de migrantes a Europa, aunque el ingreso irregular disminuyó un 42,6 % durante 2025.
Fuente: DW.
Imagen: Carlos Luján/Europa Press/IMAGO.


