La tensión entre Estados Unidos e Irán mantiene en alerta a Islamabad, donde rigen estrictas medidas de seguridad en medio de la incertidumbre por la continuidad del conflicto tras los recientes ataques en Medio Oriente.
La capital de Pakistán atraviesa su tercer día consecutivo bajo un fuerte operativo de seguridad, con calles bloqueadas, escuelas cerradas y el transporte público suspendido, a la espera de una decisión clave de Irán sobre un eventual diálogo diplomático.
El foco está puesto en la denominada “Zona Roja”, área que concentra embajadas y edificios gubernamentales, la cual permanece completamente cerrada al tránsito. Además, el hotel Serena —donde se realizó una ronda previa de negociaciones— fue evacuado y se encuentra bajo custodia militar.
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En paralelo, el vicepresidente estadounidense JD Vance viaja a Pakistán para participar en posibles conversaciones con representantes iraníes, según trascendió en medios internacionales.
Desde Teherán, el mayor general Ali Abdolahi advirtió que su país responderá “de manera decisiva” ante cualquier violación del alto el fuego por parte de Washington, en un contexto de creciente fragilidad diplomática.
Las autoridades iraníes también cuestionaron duramente al gobierno estadounidense y aseguraron que no permitirán que se construyan “narrativas falsas” sobre la situación en el terreno, especialmente en zonas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
Fuente: DW.
Imagen: Anjum Naveed/AP Photo/dpa/picture alliance.


