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Máxima tensión en Medio Oriente tras ataque de EE.UU.

Estados unidos lanzó este viernes un ataque en Irak donde mató al máximo general militar de Irán. La Nación islámica amenazó con una “dura venganza”. Horas más tarde, EE.UU. lanzó un segundo ataque. Este sábado se registraron ataques contra instalaciones norteamericanas en Bagdag.

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El general Qasem Soleimani, jefe de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Iraní y arquitecto de las intervenciones de Irán en Medio Oriente, murió este jueves por la noche (hora local) en un ataque aéreo estadounidense en Irak.

En el ataque, perpetrado con drones cerca del Aeropuerto Internacional de Bagdad (Capital de Irak), cuando acababa de desembarcar de un avión que había llegado de Siria o Líbano. El asesinato de Soleimani constituye una abrupta escalada en el enfrentamiento entre la nación norteamericana e Irán.

Luego de esto, y a menos de 24 de este ataque, Estados Unidos lanzó otra tanda de misiles contra la comandancia de las Fuerzas de Movilización Popular (Hashd al Shaabi), una coalición de paramilitares iraníes, en el que murieron al menos seis personas en el norte de la capital iraquí.

Este segundo ataque fue contra automóviles en los que se encontraban médicos de la agrupación Hashd al Shaabi.

En este contexto de tensió, este sábado se produjeron dos ataques contra instalaciones de los EE.UU. en Irak. Dos cohetes de tipo Katiusha cayeron en una base aérea que aloja tropas estadounidenses en Balad, a unos 80 kilómetros al norte de Bagdad.

En tanto, otros dos proyectiles estallaron cerca de la embajada norteamericana, en la denominada Zona Verde de la Capital iraquí, sin que hasta el momento se conozcan cifras de heridos.

Luego del primer ataque, el que se asesinó al máximo general iraní, el presidente estadounidense Donald Trump, tuiteó que ordenó el ataque porque Soleimani estaba “planeando matar” a muchos estadounidenses y era responsable de asesinar o herir a “miles” de sus compatriotas en Medio Oriente.

Estados Unidos instó a todos sus ciudadanos a abandonar Irak “inmediatamente” y dijo que su embajada en Bagdad, cerró sus puertas y suspendió todos los servicios consulares.

Unos 5.200 soldados estadounidenses están desplegados en Irak, donde “entrenan a las fuerzas de seguridad locales” y “ayudan a combatir al grupo islamista Estado Islámico (EI)”, también enemigo de Irán.

El Departamento de Defensa estadounidense, en tanto, dijo que Soleimani fue asesinado porque “estaba desarrollando activamente planes para atacar a diplomáticos y militares estadounidenses en Irak y en toda la región”.

El Pentágono también acusó a Soleimani de haber organizado y articulado el asalto del martes pasado a la embajada estadounidense en Bagdad.

Por su parte, el líder supremo de la República Islámica de Irán, ayatollah Ali Jamenei, advirtió con una “dura venganza” a Estados Unidos. Jamenei declaró tres días de duelo por la muerte del comandante, considerado el hombre más poderoso de Irán detrás del ayatollah.

El presidente iraní, Hasan Rohani, por su parte, calificó el asesinato de “crimen atroz”.

El Parlamento iraquí, convocó a una sesión de emergencia para “tomar decisiones para poner fin a la presencia de Estados Unidos en Irak”, dijo el vicepresidente de la Cámara, Hassan al-Kaabi.

En Irán, decenas de miles de manifestantes salieron a las calles de Teherán luego de las plegarias islámicas de los viernes y quemaron banderas estadounidenses al grito de “muerte a Estados Unidos”.

Los llamados a la “venganza” se multiplicaron tanto en Bagdad (Irak) como en Teherán (Irán), mientras que Washington decidió enviar al país petrolero unos 2.800 soldados, que se suman a los 750 enviados esta misma semana; para hacer frente a las amenazas.

Fuente: Télam / AFP / DW