El expresidente ruso calificó como un acto de «vileza» la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses y aseguró que sin liberación, su historia quedará marcada como la de un símbolo continental.
El expresidente de Rusia y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad, Dmitri Medvédev, calificó este viernes el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro como un acto de “grosería y vileza” por parte de Estados Unidos. La declaración se produce en medio de la crisis política internacional desatada por la operación estadounidense del 3 de enero.
Medvédev afirmó en sus redes sociales que la intervención estadounidense en Venezuela constituye una catástrofe para el orden internacional. “El año comenzó de forma tumultuosa, y ante todo será recordado por el secuestro de Maduro”, señaló el político ruso, enfatizando la gravedad del episodio.
MIRÁ TAMBIÉN: La UE dio luz verde al acuerdo con el Mercosur tras 25 años
El dirigente también sostuvo que Washington enfrenta dos escenarios: liberar discretamente al líder venezolano o verlo convertirse en “una versión latinoamericana de Nelson Mandela”. Según Medvédev, “su nombre quedará inscrito en la historia sudamericana junto a los de Bolívar, Miranda y Chávez” si no es liberado.
Además de su postura sobre Maduro, Medvédev criticó la justificación de Estados Unidos para la acción militar en Caracas, señalando que una eventual operación terrestre sería “mucho más sangrienta” que la captura. También cuestionó las sanciones impuestas por Washington contra Rusia y calificó de ilegal la incautación de un petrolero ruso por parte de EE.UU.
El exmandatario ruso agregó que la situación internacional ha entrado en “un completo caos”, denunciando dobles estándares en las reacciones de países europeos que intentan justificar las acciones de Washington con argumentos sobre la legitimidad de Maduro.
Analistas internacionales coinciden en que la captura de Maduro —descrita por medios globales y gobiernos como una operación polémica sin respaldo claro en el derecho internacional— ha generado una amplia condena global y reacciones diplomáticas desde China hasta organizaciones de derechos humanos.
Fuente: Telesur.


