La Brigada Forestal Mallín Ahogado cumple un rol fundamental en la zona, donde colabora activamente con bomberos y otras instituciones para proteger a los vecinos.
El mega incendio que afecta a la Comarca Andina mantiene en alerta a la región y el trabajo de los voluntarios volvió a ser clave para contener el avance del fuego cerca de zonas pobladas. En ese contexto, la Brigada Forestal Mallín Ahogado cumple un rol fundamental en Epuyén, donde colabora activamente con bomberos y otras instituciones para proteger a los vecinos.
En diálogo con Radio 3, la integrante de la brigada Natalia Dobransky explicó que el esfuerzo es sostenido y sin pausas. “Esta cuadrilla estuvo trabajando durante toda la noche, después se replegaron para descansar, pero venimos con días muy intensos, asistiendo a los vecinos que están afectados por este incendio de magnitud”, señaló.
Actualmente, la brigada mantiene dos cuadrillas operativas, una en apresto en El Bolsón y otra desplegada en el incendio. “Generalmente somos muy respetuosos de la jurisdicción de cada institución, pero este evento ameritaba nuestra participación ayudando a los vecinos y apoyando a quienes están trabajando en el incendio”, remarcó Dobransky.
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La brigadista también destacó el compromiso comunitario, clave en momentos críticos. “Es tremendo el trabajo y la solidaridad de la gente, lo organizada que está la comunidad. Lamentablemente estamos acostumbrados a estos incendios y se viene aprendiendo cómo actuar, siempre con los recaudos necesarios porque acá se juega la vida”, advirtió.
Consultada sobre la permanencia en el lugar incluso cuando cae la noche, Dobransky fue contundente: “Nos quedamos hasta que la situación se calma, porque los vecinos muchas veces quedan desprovistos de información y herramientas técnicas para saber cuándo retirarse. Cuando hay una evacuación es porque el riesgo para la vida es muy alto”.
Finalmente, alertó sobre la magnitud creciente de estos eventos. “Estamos frente a incendios de sexta generación, que dejan fuera de capacidad de combate a las instituciones. Desde 2021 vemos un cambio muy marcado en la dinámica del fuego: cada vez son más grandes, más rápidos y más difíciles de controlar”, concluyó.


