El nacimiento de trigemelas en el Hospital María Humphreys de Trelew convirtió a la ciudad en noticia a nivel nacional, por tratarse de un evento extremadamente poco frecuente. El director de Maternidad e Infancia del nosocomio, Matías Mendelevich, explicó que se trata de “un mismo embarazo que se divide en un momento de la división celular inmediatamente después de la fecundación”, un fenómeno que ocurre en “uno cada 100 a 200 mil embarazos”.
Según detalló el profesional, las tres niñas son genéticamente idénticas y compartieron la placenta durante la gestación, aunque cada una se desarrolló en su propia bolsa amniótica. “Es algo muy poco frecuente y depende del momento exacto en que se produce la división celular, lo que determina qué estructuras comparten”, precisó Mendelevich, al remarcar la complejidad médica del caso.
El embarazo fue considerado de alto riesgo y contó con un seguimiento estricto desde el diagnóstico. “Los embarazos múltiples siempre se consideran de alto riesgo, no porque algo vaya a salir mal, sino para tener un control particular y cercano”, señaló el director, quien destacó que la madre ingresó al consultorio especializado y mantuvo controles permanentes durante todo el proceso.
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El nacimiento estaba programado por cesárea para las 33 semanas de gestación, pero se adelantó dos días debido al inicio espontáneo del trabajo de parto. “Treinta y tres semanas es el punto de equilibrio entre el tiempo de gestación y las posibilidades de una buena evolución fuera del útero”, explicó Mendelevich, al tiempo que resaltó que las niñas nacieron con pesos que oscilaron entre los 1.400 y 1.700 gramos.
Actualmente, las tres bebés permanecen internadas en el Servicio de Neonatología, donde evolucionan favorablemente. “La transición de estar dentro de la panza a estar afuera la están haciendo muy bien”, afirmó el médico, y agregó que el objetivo es recrear condiciones similares al útero mediante incubadoras con control de temperatura y humedad.
El operativo involucró a unos 20 a 25 profesionales entre obstetras, neonatólogos, enfermería y personal de quirófano. “Cada bebé es un paciente de riesgo y requiere su propio equipo”, subrayó Mendelevich, quien destacó además que las nuevas instalaciones del hospital facilitaron el traslado y la atención integral. La madre, ya dada de alta, permanece en el hospital acompañando y estimulando a sus hijas durante la internación.


