Ante 900 empresarios en la Bolsa de Comercio de Rosario, el Presidente negó que el Estado tenga responsabilidad en el aumento de los créditos impagos y volvió a marcar la cancha de cara a las elecciones de 2027
Javier Milei encabezó este viernes un discurso ante unos 900 empresarios en la Bolsa de Comercio de Rosario, con la presencia del gobernador Maximiliano Pullaro y del intendente Pablo Javkin. El eje central de su exposición fue el fenómeno de la morosidad, que según el mandatario no puede atribuirse a decisiones del Gobierno sino a la herencia de los créditos otorgados durante 2024, cuando —dijo— los salarios estaban congelados y los ingresos reales se desplomaban. El comienzo del acto tuvo un traspié protocolar: el Presidente agradeció por error a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, un desliz que corrigió apenas se lo señalaron desde el auditorio.
Milei explicó que buena parte de quienes hoy no pueden pagar sus deudas recurrieron en su momento a canales de financiamiento alternativos porque no calificaban en el sistema bancario tradicional, y que muchas de esas líneas de crédito fijaron tasas altas anticipando una inflación que finalmente no llegó a los niveles esperados. Reconoció que las entidades no bancarias asumen más riesgo y por eso cobran más caro, pero sostuvo que la magnitud del problema no amerita ningún tipo de intervención estatal. Fue categórico al descartar un rescate: calificó la deuda como un asunto entre privados y cuestionó por qué debería afectarse el bolsillo de toda la sociedad para salvar a bancos o financieras. Como contracara, mencionó que el sistema financiero ya trabaja en una renegociación de deudas a tasas cercanas al 20% a tres años, junto con medidas de educación financiera.
El tramo político del discurso fue igual de contundente. El Presidente acusó a sus adversarios de fogonear el ruido económico con la mira puesta en el año electoral, buscando —según su lectura— sostener un statu quo que definió como prebendario, además de intentar empujar al alza el riesgo país para frenar el crecimiento. También aprovechó para responder a viejas críticas de la campaña de 2023 vinculadas a debates como el mercado de órganos, y volvió a apuntar contra la gestión de Alberto Fernández por las restricciones sanitarias durante la pandemia.
LEE TAMBIÉN | La CGT reclama una reunión presencial para discutir el salario mínimo
En materia de precios, Milei celebró que la inflación mayorista de julio haya arrancado con cero, aunque esa cifra correspondió al Índice de Precios Internos al por Mayor —que subió 0,8% ese mes— y no al índice minorista, que en el mismo período marcó 2,1%. Defendió además su decisión de liberar el tipo de cambio y los mercados, con críticas a los economistas que proponían otro rumbo, y sostuvo que la presión alcista sobre las tasas de interés responde al clima de incertidumbre generado por sus opositores.
El cierre fue netamente electoral: el mandatario planteó los comicios de 2027 como una definición de fondo entre dos modelos de país y apeló directamente a la decisión de los votantes, con una advertencia sobre lo que llamó «solución populista». Antes de retirarse, saludó brevemente a un grupo reducido de simpatizantes que lo esperaba en una plaza cercana a la Bolsa.
La agenda del encuentro también tuvo voz empresarial y provincial. El titular de la Bolsa de Comercio de Rosario, Pablo Bortolato, reclamó eliminar las retenciones por ley y proyectó que, con esa medida sumada a inversión tecnológica e infraestructura de transporte, el país podría llegar a producir 250 millones de toneladas de granos en una década. Por su parte, el gobernador Pullaro llamó a no retroceder al pasado, reivindicó valores como la honestidad y el mérito, y pidió avanzar en el Congreso hacia una ley que termine de forma definitiva con las retenciones en la Argentina.
Con información de Ámbito.


