El Gobierno nacional avanza en el diseño de una reforma tributaria que incluirá la eliminación gradual del impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios, conocido como impuesto al cheque. La iniciativa, impulsada por el presidente Javier Milei, sería enviada al Congreso antes de 2027 y mantendría como condición el equilibrio fiscal.
Según trascendió, el Ministerio de Economía analiza un esquema similar al aplicado para la reducción de las retenciones. La propuesta contempla una disminución progresiva del tributo y la posibilidad de computarlo de manera creciente como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias hasta alcanzar el 100% y, posteriormente, eliminarlo.
Desde el Gobierno consideran que el impuesto al cheque es uno de los gravámenes «más distorsivos» del sistema tributario, ya que aplica una alícuota del 0,6% sobre los débitos y otro 0,6% sobre los créditos bancarios, lo que representa una carga total del 1,2% sobre las operaciones.
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El plan forma parte de una reforma impositiva más amplia, cuyo objetivo es reducir la presión tributaria sin comprometer el superávit fiscal. «El objetivo de la reforma impositiva es que los impuestos influyan lo menos posible en las decisiones económicas», señalaron fuentes cercanas al diseño del proyecto, según publicó iProfesional.
Actualmente, las micro y pequeñas empresas ya pueden computar hasta el 100% del impuesto al cheque como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias, mientras que las medianas empresas industriales pueden descontar hasta el 60% y el resto de las categorías, el 33%. El Gobierno evalúa extender este mecanismo de manera gradual al conjunto de los contribuyentes.
La iniciativa todavía no tiene fecha de presentación en el Congreso, pero forma parte de la agenda económica que el Ejecutivo prevé impulsar en los próximos meses, con la meta de avanzar hacia un sistema tributario con menos impuestos considerados distorsivos.
Fuente: Iprofesional.


