Miles de simpatizantes del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, marcharon este domingo en distintas ciudades del país para respaldar su reelección, a tres semanas de la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Las movilizaciones también incluyeron críticas a un escándalo de corrupción que involucra a su principal rival, Flávio Bolsonaro.
Las concentraciones se realizaron en Brasilia, Río de Janeiro, San Pablo y otras ciudades, con manifestantes identificados principalmente con las camisetas rojas del Partido de los Trabajadores (PT). En Copacabana, miles de personas participaron de una marcha por la playa, mientras que en Brasilia el acto fue encabezado por la primera dama, Rosangela «Janja» da Silva.
En San Pablo, un grupo más reducido se manifestó bajo la lluvia. Las autoridades no difundieron cifras oficiales sobre la cantidad de asistentes. El PT había convocado a una jornada nacional de movilización en 26 de los 27 estados brasileños y reportó 1.120 actividades en apoyo al mandatario.
MIRÁ TAMBIÉN: “Naza” documental sobre Gaza ganó el Premio Especial del Jurado en Venecia
Las protestas también apuntaron contra Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro y candidato presidencial. Documentos judiciales difundidos esta semana señalan que la Policía investiga desde hace meses al senador por presuntas maniobras de corrupción y lavado de dinero vinculadas al financiamiento de una película sobre su padre, titulada «Dark Horse».
La investigación también alcanzó al empresario Daniel Vorcaro, propietario del Banco Master, quien se encuentra detenido por una presunta estafa. Según documentos del caso, Vorcaro se reunió varias veces con Flávio Bolsonaro y habría aportado unos 12 millones de dólares para la producción. El candidato reconoció haber solicitado dinero al empresario, aunque sostuvo que el proceso fue «totalmente legal».
A tres semanas de la primera vuelta, las encuestas más recientes muestran un empate técnico entre Lula y Flávio Bolsonaro ante una eventual segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre. El escenario electoral anticipa una disputa ajustada, mientras ambos sectores intensifican sus actividades de campaña en todo Brasil.
Fuente: DW.
Imagen: Mateus Bonomi/REUTERS.


