Miles de personas participaron este martes en la ciudad santa de Qom del cuarto día de los funerales del exlíder supremo de Irán, Ali Jamenei, asesinado a fines de febrero durante los ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos que marcaron el inicio de la guerra contra el país persa. Los restos del ayatolá fueron expuestos en la mezquita de Jamkaran, uno de los principales centros de peregrinación del chiismo.
Desde las primeras horas del día, decenas de miles de fieles colmaron la mezquita para participar de la oración fúnebre. Imágenes difundidas por la televisión estatal mostraron las calles de Qom completamente abarrotadas de personas que acudieron para despedir al líder religioso y político fallecido.
La ceremonia fue encabezada por el ayatola Abdola Javadi-Amoli y estuvo marcada por consignas contra Estados Unidos. Durante el acto también se rindió homenaje a varios familiares de Jamenei fallecidos en el mismo ataque, entre ellos una nieta de apenas 14 meses, cuyos féretros acompañaron el cortejo.
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Finalizada la oración, una multitud con banderas iraníes y retratos de Jamenei marchó en procesión hasta el santuario de Fátima Masuma. Tras las ceremonias en Qom, los restos serán trasladados a Irak para continuar los homenajes en las ciudades sagradas de Nayaf y Karbala.
Según medios iraníes, los actos previstos para este miércoles contarán con la presencia del presidente Masud Pezeshkian, el titular del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, y otras autoridades del país. Las ceremonias buscan consolidar un mensaje de unidad nacional en medio del conflicto regional.
Las exequias de Jamenei ya son comparadas con las multitudinarias despedidas del ayatola Ruholá Jomeini en 1989. Tras meses de protestas internas por la situación económica, el gobierno iraní ha convertido estos funerales en una demostración de respaldo popular y de reafirmación del liderazgo de la República Islámica.


