Daniel Castillo, responsable del espacio comunitario, expresó su indignación por los hechos y pidió colaboración para poder retomar la actividad que sostiene a unas 45 familias, alrededor de 230 personas y cerca de 50 niños.
La decisión de no felicitar al mandatario brasileño se produjo después de que Flávio Bolsonaro anticipara que pediría la nulidad de los comicios y denunciara un supuesto fraude.