El hecho ocurrió en la localidad de Cholila, y también se han registrado casos similares de terneros con dos cabezas en Entre Ríos y también en Córdoba.
Según especialistas estos fenómenos se «tratan de una teratología, una malformación congénita, y no hay consanguinidad como causal de esta malformación». Además «es provocado por la genotoxicidad, la cual provoca daños al material genético por vías físicas, químicas o biológicas», indicó un veterinario.
Fuente: ellitoral.com y Paisita Roberts




