Pablo Larraín presentó en el Festival de San Sebastián Mis muertos tristes, la nueva serie de terror social basada en relatos de la escritora argentina Mariana Enríquez. La producción llegará a Netflix el 24 de septiembre de 2026 y estará disponible en formato de cuatro episodios.
La historia sigue a Ema, una médica recién jubilada interpretada por Mercedes Morán, que puede ver y escuchar a los muertos desde niña. Tras la muerte de su madre, regresa a la casa familiar y recibe a su sobrina Julie, quien también tiene una particular conexión con el mundo de los fallecidos.
El conflicto se intensifica después del asesinato de tres adolescentes en Piedrabuena, barrio ubicado en Villa Lugano. A partir de ese momento, las apariciones de los muertos comienzan a multiplicarse y alteran la vida de los habitantes, mientras el duelo, la violencia y la memoria se convierten en ejes centrales del relato.
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Larraín construyó la serie a partir del cuento Mis muertos tristes y sumó personajes y elementos de otros textos de Enríquez, como Julie, Cuando hablábamos con los muertos y Un lugar soleado para gente sombría. La versión presentada en San Sebastián fue proyectada como largometraje tras reunir los cuatro episodios.
El escenario también ocupa un lugar central en la producción. Los edificios de viviendas sociales, el hospital público y otros espacios de Piedrabuena funcionan como parte de una historia atravesada por la precariedad, el abandono y la memoria. El director vinculó esos ambientes con construcciones similares de Chile que pasaron de ser proyectos valorados a quedar relegados dentro de las ciudades.
La serie aborda además los vínculos familiares y la relación entre distintas generaciones, con el cuerpo femenino, el miedo y la violencia como elementos recurrentes. La producción recibió elogios del escritor Stephen King, quien la calificó como “genial”, mientras Larraín buscó trasladar al lenguaje audiovisual el terror cotidiano y las tensiones sociales presentes en la literatura de Enríquez.
Fuente: Infobae.


