El expresidente uruguayo José Mujica (2010-2015) renunció hoy a su escaño en el Senado y se retiró así definitivamente de la política activa.
Mujica dimitió a su escaño en una decisión acelerada por la pandemia por su edad y por padecer una enfermedad autoinmune.
«Esta situación me obliga, con mucho pesar por mi honda vocación política, a solicitar que gestione mi renuncia a la banca que me otorgó la ciudadanía», escribió Mujica, de 85 años, en una carta leída hoy en sesión extraordinaria del Senado.
«Me esta echando la pandemia. Ser senador es hablar con gente y andar por todos lados. El partido no se juega en los despachos. Estoy amenazado por todos lados: por la vejez y por mi padecer una enfermedad inmunológica crónica. Si mañana aparece una vacuna yo no me puedo vacunar», agregó el dirigente del Frente Amplio que será reemplazado por Alejandro Sánchez.
«Me está echando la pandemia. Ser senador es hablar con gente y andar por todos lados. El partido no se juega en los despachos. Estoy amenazado por todos lados: por la vejez y por mi enfermedad. Si mañana aparece una vacuna yo no me puedo vacunar», dijo Mujica.
«En mi jardín hace décadas que no cultivo el odio, el odio termina estupidizando porque nos hace perder objetividad ante las cosas, el odio es ciego como el amor, pero el amor es creador y el odio nos destruye», manifestó.
Durante su despedida, la segunda luego de su renuncia dos años atrás, el exmandatario también aseguró que se ve como «un consejero» de sus compañeros del Movimiento de Participación Popular (MPP), una idea que ya había deslizado anteriormente.
«En mi jardín hace décadas que no cultivo el odio, el odio termina estupidizando porque nos hace perder objetividad ante las cosas, el odio es ciego como el amor, pero el amor es creador y el odio nos destruye»
La primera vez que Mujica se despidió de su banca fue en 2018. En aquel momento su esposa, y en ese momento presidenta de la Cámara, Lucía Topolansky, leyó la carta de renuncia en la que explicaba que se retiraba por motivos «personales».
«Los motivos son personales, diría ‘cansancio de largo viaje’.», expresaba Mujica y agregaba: «No obstante, mientras mi mente funcione, no puedo renunciar a la solidaridad y la lucha de ideas».
«Esta situación me obliga, con mucho pesar por mi honda vocación política, a solicitar que gestione mi renuncia a la banca que me otorgó la ciudadanía. Me ha echado la pandemia», escribió Mujica, de 85 años, en una carta leída hoy en sesión extraordinaria del Senado.
«Le quiero transmitir a los jóvenes que triunfar en la vida no es ganar sino levantarse cada vez que uno cae»
Antes de finalizar su mensaje, Mujica expresó: «La biología impone cambios pero también tiene que haber actitud de cambio, de dar oportunidad a nuevas generaciones y ayudar a construir el porvenir. Por eso, he pasado de todo en la vida; estar 6 meses atado con alambre con las manos en la espalda, irme de cuerpo por estar en un camión, estar dos años sin que me llevaban a bañarme y tener que bañarme con una taza. He pasado de todo, pero no le tengo odio a nadie, y le quiero transmitir a los jóvenes que triunfar en la vida no es ganar sino levantarse cada vez que uno cae«.


