La princesa Astrid de Noruega murió este viernes 11 de septiembre a los 94 años, apenas dos días después del funeral de su hermano, el rey Harald V. Su fallecimiento suma un nuevo duelo para la familia real noruega.
Astrid, hermana mayor de Harald, dedicó gran parte de su vida a representar a la Corona y acompañar a la familia real. Tras la muerte de su madre, la princesa heredera Märtha, en 1954, asumió durante años el papel de primera dama de Noruega junto a su padre, el rey Olav V.
Su última aparición pública fue precisamente durante el funeral de Harald, realizado el 9 de septiembre en Oslo. La princesa atravesaba problemas de salud y había permanecido hospitalizada durante un largo período por complicaciones médicas, aunque continuó vinculada a la institución y a distintas causas sociales.
MIRÁ TAMBIÉN: Alerta por fraude con falsas invitaciones a los Premios Princesa de Asturias
El rey Haakon destacó la trayectoria de su tía y ordenó que las banderas ondearan a media asta en el Palacio como señal de duelo. “Representó a la Casa Real con calidez y dedicación”, expresó, y remarcó su compromiso con el cuidado y la inclusión de las personas más vulnerables.
Astrid se casó en 1961 con Johan Martin Ferner, un medallista olímpico que era divorciado. Debido a ese matrimonio perdió el tratamiento de alteza real y el derecho de sucesión al trono. La pareja tuvo cinco hijos y siete nietos.
La familia de la princesa la despidió destacando su presencia, amor y dedicación durante toda su vida. “Gracias por ser la mejor madre que pudimos tener”, expresaron sus hijos, quienes también remarcaron el apoyo que brindó al rey Olav, al rey Harald y a quienes necesitaban especial atención.


