El cantautor tenía 81 años y fue una de las figuras destacadas de la canción popular argentina. Atravesó distintas etapas de la música nacional, vivió el exilio durante la última dictadura y regresó al país con el retorno de la democracia.
Piero Antonio Franco De Benedictis, conocido artísticamente como Piero, murió este miércoles a los 81 años. El cantautor, nacido en Italia y radicado en Argentina desde su infancia, dejó una extensa trayectoria vinculada a canciones que atravesaron generaciones, entre ellas “Mi Viejo” y “Para el pueblo lo que es del pueblo”.
Nacido el 19 de abril de 1945 en Galípoli, en la región italiana de Apulia, Piero llegó a la Argentina cuando tenía tres años junto con su familia. Primero vivió en Banfield y luego en Allen, Río Negro, donde su padre continuó con su actividad vinculada a la venta de radios y tocadiscos. La música formó parte de su vida desde temprano y también tuvo una experiencia como seminarista en Viedma y Villa Devoto.
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Su carrera profesional comenzó en la década de 1960, inicialmente con canciones melódicas italianas. El reconocimiento masivo llegó en 1969 con “Mi Viejo”, canción escrita por José Tcherkaski cuya interpretación quedó estrechamente ligada a la voz de Piero. Más tarde, sus trabajos “Coplas para mi país” y “Para el pueblo lo que es del pueblo” lo convirtieron en una de las referencias de la canción de protesta de los años 70.
La popularidad de sus canciones también estuvo atravesada por el contexto político de la época. Tras el golpe de Estado de 1976, Piero se exilió y pasó varios años entre Europa y Colombia. Regresó a la Argentina durante la década de 1980, cuando volvió a presentarse ante el público local y retomó una carrera que continuaría durante las décadas siguientes.
A lo largo de su trayectoria compartió escenarios y grabaciones con artistas como Mercedes Sosa, Charly García y Pablo Milanés. También brindó alrededor de 4.000 conciertos en distintos países y recibió en 1985 el Premio Konex – Diploma al Mérito por su trayectoria como baladista. Su repertorio combinó canciones de contenido social con otras de carácter íntimo y afectivo, consolidando una presencia duradera en la cultura popular argentina.


