El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, reafirma su postura sobre Hamás y explica las estrategias militares y políticas detrás de los recientes conflictos en Gaza y Líbano.
Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí, aseguró que no aceptará el fin de la guerra hasta lograr derrocar a Hamás, el grupo militante palestino en Gaza. «No vamos a dejarlos en el poder en Gaza, a 30 millas de Tel Aviv. Eso no va a suceder», expresó en una entrevista con The Wall Street Journal.
Netanyahu también subrayó la importancia de evitar el rearme de Hamás, planteando la necesidad de un bloqueo total en la frontera con Egipto. Este plan busca controlar el flujo de armamento hacia el enclave palestino y garantizar que el grupo militante no recupere su capacidad operativa.
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El líder israelí justificó su decisión de atacar a Hezbolá en octubre, a pesar de la oposición estadounidense. Explicó que este movimiento estaba estratégicamente vinculado al calendario electoral en Estados Unidos, ya que octubre precedía las elecciones presidenciales de noviembre, aumentando las probabilidades de obtener apoyo político.
Netanyahu destacó que la ofensiva tuvo un efecto multiplicador, debilitando no solo a Hezbolá, sino también a Irán y al régimen sirio de Bashar al-Assad. Según sus palabras, la operación «cortó todo ese eje por la mitad».
Sin embargo, las acciones militares israelíes en Gaza han tenido un alto costo humanitario. Un informe de la ONU indica que aproximadamente el 70 % de las víctimas de los bombardeos en la Franja son mujeres y niños, lo que ha generado críticas internacionales.
Fuente: RT.
Foto: Ohad Zwigenberg / Pool / AP.


