Luego de una larga audiencia que incluyó el detalle de cada una de las 78 estafas, dos mujeres, oriundas de Neuquén, fueron acusadas como coautoras de las defraudaciones y se resolvió declarar la causa como compleja. Según indicaron, las dos mujeres montaron una financiera falsa para estafar a la gente por un perjuicio total superior a los 10 millones de pesos argentinos.
En este marco, este lunes, el juez Gustavo Ravizzoli resolvió avalar los cargos presentados por el fiscal de Delitos Económicos Marcelo Jara y los abogados querellantes Gustavo Lucero y Silvina Fernández Mendaña en contra de las dos acusadas. Lo hizo tras un cuarto intermedio de dos días, que se tomó como plazo para analizar toda la teoría del caso y los pedidos de las partes.
Ante esta decisión, Sandra Urrutia y Marcela León fueron acusadas por el delito de estafa, por 78 hecho, por un perjuicio superior a los 10 millones de pesos. Además, el magistrado, según explicó Gustavo Lucero, «hizo lugar a la declaración de causa compleja por la cantidad de damnificados y la diversidad de hechos, con lo cual fijó un año como plazo para la etapa de investigación».
Respecto al pedido de la defensa, integrada por un abogado particular en un caso y la defensa oficial en el otro, sobre la restitución de los vehículos de las acusadas, el juez se les negó. En este marco hay que mencionar que si bien los defensores habían argumentado que los vehículos (uno por cada acusada) habían sido adquiridos con anterioridad a los hechos denunciados, el magistrado entendió que utilizaron los mismos como parte de su puesta en escena para demostrar cierta solvencia económica. Es por eso que los dos rodados permanecerán bajo custodia judicial hasta tanto se realice el control de acusación y se determine su curso.
En última instancia, Lucero sostuvo que respecto a Urrutia, la querella solicitó una medida cautelar de comparendos quincenales ante la fiscalía de Rincón de los Sauces, ya que había dado más de un domicilio al momento de su detención e incluso fue aprendida en otra localidad en el norte de Neuquén.
Asimismo, el colegiado destacó que «pocas veces hay tanta cantidad de victimas e incluso existen la posibilidad de que existan más víctimas que pueden aparecer y sumarse en esta etapa de investigación».
Con respecto al ardid de las estafadoras, se informó que fue descubierto por personal del Departamento de Delitos Económicos tras recibir varias denuncias similares. Ante esto, se inició a una investigación que terminó por descubrir una falsa financiera, la cual había comenzado meses antes utilizando las bases de un sistema piramidal que sumaba «clientes accionistas» con la promesa de ganancias tentadoras.
En noviembre de 2020, las denuncias habían comenzado a llover en cataratas cuando una de las mujeres, quien hacía los negocios en Neuquén capital, desapareció al no poder saldar las deudas. Es que, para continuar el crecimiento de la empresa, la mujer invitaba a algunos clientes o personas de confianza a sumarse en calidad de «clientes accionistas», y los invitaba a invertir un capital a cambio de una tentadora ganancia: el 5% de devolución semanal y otro 5% extra a cambio de sumar un nuevo accionista al negocio.
Por último, a medidos del mencionado mes, tras una serie de allanamientos, la mujer fue detenida en Buta Ranquil. Con su aprehensión, se siguieron sumando denuncias y los damnificados informaron que había una segunda socia responsable y dos allanamientos permitieron a los investigadores dar con prueba en su contra. Por otro lado, respecto al ex marido de la primera detenida, que había sido demorado junto a ella, se sostuvo que «no tendría participación directa» en la causa.
Fuente: LM Neuquén.


