Las estudiantes recuperaron la libertad tras más de una semana de cautiverio. El Gobierno nigeriano evitó detallar si hubo un operativo de rescate o una negociación con los atacantes.
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El Gobierno de Nigeria confirmó este martes la liberación de las 24 niñas que permanecían secuestradas desde el ataque armado del pasado 17 de noviembre contra un internado del estado de Kebbi, en el noroeste del país. Las autoridades informaron que las estudiantes están a salvo, aunque no precisaron si recuperaron la libertad a través de un operativo de seguridad o de una negociación con los responsables.
El presidente nigeriano, Bola Ahmed Tinubu, celebró la noticia y pidió reforzar el despliegue de las fuerzas de seguridad en las zonas más vulnerables para prevenir nuevos secuestros. “Me alivia que se haya dado con el paradero de las 24 niñas. Ahora debemos desplegar urgentemente más efectivos para evitar nuevos ataques”, expresó en un comunicado difundido por su portavoz, Bayo Onanuga, en la red social X.
El ataque al internado ocurrió alrededor de las 4 de la madrugada del 17 de noviembre, cuando un grupo de hombres armados irrumpió en el recinto, abrió fuego y asesinó a un profesor que también era subdirector del establecimiento. Además, secuestraron a 25 estudiantes y dejaron herido a un guardia. Horas más tarde, la dirección de la Escuela Secundaria Gubernamental de Manga confirmó que una de las niñas logró escapar.
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Tras el secuestro, se desplegaron escuadrones tácticos policiales, personal militar y vigilantes locales para rastrear los movimientos de los atacantes. Las autoridades describieron que la banda portaba armas “sofisticadas” y reclamaron a las fuerzas de seguridad redoblar los esfuerzos de búsqueda. Sin embargo, el país enfrenta un escenario crítico: días después de este ataque, otros 303 estudiantes y doce docentes fueron secuestrados en la Escuela Católica St. Mary’s, en el estado de Níger.
Nigeria atraviesa una escalada de violencia marcada por las acciones de “bandidos”, como se denomina a las bandas criminales responsables de asaltos y secuestros masivos con fines extorsivos. A esta situación se suma la presencia del grupo yihadista Boko Haram en el noreste del país y, desde 2016, de su facción disidente Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP), que mantienen en tensión permanente a las comunidades locales.
Fuente y foto: DW


