Una fuerte réplica de magnitud 5,7 sacudió este lunes la isla de Flores, en el este de Indonesia, dos días después del terremoto de magnitud 7,7 que provocó al menos 53 muertos y dejó más de 100 personas heridas.
El nuevo movimiento se registró a las 8:46 hora local, a una profundidad de 35,6 kilómetros. El epicentro estuvo ubicado a unos 42 kilómetros al nornoroeste de Ende, una de las principales localidades de la isla, según el Servicio Geológico de Estados Unidos.
Las autoridades indicaron que el nuevo sismo no provocó una alerta de tsunami. Sin embargo, las constantes réplicas mantienen a miles de personas fuera de sus viviendas por temor a nuevos derrumbes y daños.
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La cantidad de desplazados alcanzó las 12.800 personas en distintas localidades de Flores. Muchos permanecen acampando frente a escuelas, comisarías y edificios públicos, mientras esperan la llegada de asistencia.
En Mbay, una de las zonas cercanas al epicentro, numerosos habitantes pasaron la segunda noche consecutiva a la intemperie. Varias viviendas quedaron destruidas o presentan grietas que impiden a sus ocupantes regresar con seguridad.
Ante la emergencia, la Fuerza Aérea de Indonesia anunció el traslado de 13 toneladas de ayuda mediante aviones y el despliegue de helicópteros para llevar suministros a comunidades que permanecen aisladas.
Fuente: DW.
Imagen: Basarnas/Handout/Xinhua/picture alliance.


