Estados Unidos realizó un nuevo ataque contra una lancha rápida en el mar Caribe y provocó la muerte de cuatro personas, según informó el Comando Sur estadounidense. La operación fue ejecutada el sábado 19 de septiembre por la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental, en el marco de la campaña militar contra embarcaciones que Washington vincula con el narcotráfico.
De acuerdo con la versión oficial, la embarcación se desplazaba por rutas utilizadas para el tráfico de drogas en el Caribe. El Comando Sur aseguró que contaba con información de inteligencia que confirmaba la participación activa del barco en actividades de narcotráfico y calificó a los cuatro fallecidos como “narcoterroristas”. No se difundieron detalles sobre sus identidades ni sobre la ubicación exacta del ataque.
El operativo se suma a una serie de ataques realizados por las fuerzas estadounidenses contra embarcaciones sospechadas de participar en redes de tráfico de drogas. El 10 de septiembre, otro ataque contra una lancha rápida en el océano Atlántico dejó tres muertos, también señalados por Washington como integrantes de organizaciones de narcotráfico.
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La campaña militar estadounidense se desarrolla desde hace aproximadamente un año en aguas del Caribe y del Pacífico oriental. Según Human Rights Watch, los ataques registrados desde septiembre de 2025 habían provocado 227 muertes hasta comienzos de septiembre de 2026, mientras que organizaciones internacionales reclaman investigaciones sobre la legalidad de estas operaciones.
El Gobierno de Estados Unidos sostiene que las embarcaciones atacadas forman parte de redes de narcotráfico y que las operaciones se basan en información de inteligencia. Sin embargo, distintas organizaciones de derechos humanos y expertos legales cuestionaron la utilización de fuerza letal sin detención previa y plantearon dudas sobre el cumplimiento de las normas del derecho internacional. Reuters había recogido previamente opiniones jurídicas según las cuales este tipo de ataques podría vulnerar normas internacionales y estadounidenses.
El nuevo ataque mantiene abierta la controversia sobre la estrategia de Washington para combatir el narcotráfico en aguas internacionales y sobre los límites del uso de la fuerza militar contra presuntos traficantes. Mientras el Comando Sur reivindica estas operaciones como parte de su ofensiva contra las organizaciones criminales, organismos de derechos humanos reclaman que se investiguen las muertes y las circunstancias de cada intervención.
Fuente: DW.
Imagen: US Secretary of Defense Pete Hegseth’s X Account/AFP.


