El nuevo primer ministro francés, François Bayrou, reconoce las complejidades que le esperan, destacando la prioridad de reducir la deuda del país y la necesidad de reconciliación social.
François Bayrou, el nuevo primer ministro de Francia, abordó con realismo los desafíos que enfrenta en su gestión al asumir el cargo este viernes. En su primer discurso oficial, destacó la enormidad de las dificultades que le aguardan, comparándolas con un «Himalaya» de obstáculos, donde ve «más opciones de fracaso que de éxito». A sus 73 años, el veterano político centrista se mostró convencido de que un enfoque de reconciliación nacional será crucial para superar los problemas.
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La principal preocupación de Bayrou es la reducción de la deuda pública de Francia, una tarea que consideró no solo urgente, sino también una «obligación moral». Recordó que el déficit y la deuda han sido cuestiones olvidadas por sus antecesores durante décadas, lo que ha generado un legado de crisis económica y social. En su discurso, también mencionó que la lucha contra el déficit público es su prioridad en un momento de «máxima gravedad» para el país.
A pesar de la enorme carga que implica la deuda nacional, Bayrou se mostró comprensivo con el presidente Emmanuel Macron, con quien ha mantenido una alianza desde 2017. Reconoció las dificultades que Macron enfrentó durante su mandato, citando una «acumulación de crisis» como parte del contexto heredado. El nuevo primer ministro subrayó que es esencial abordar estos problemas con los ojos abiertos para garantizar un futuro más estable para Francia, Europa y el planeta.
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Bayrou también comprometió su gestión a responder a los problemas de los ciudadanos comunes, en especial aquellos que viven en el medio rural, una región a la que él mismo pertenece. Destacó la importancia de combatir la desconexión entre la clase política y el pueblo, y prometió trabajar con obsesión para aquellos «que no tienen oportunidades». A su vez, fue enfático en señalar que su objetivo es romper con el inmovilismo social y dar paso a un cambio en el país.
En su discurso, Bayrou se inspiró en la figura histórica de Enrique IV, el rey francés del siglo XVI, quien dejó atrás las guerras religiosas para centrarse en la unidad nacional. Bayrou expresó su deseo de seguir ese ejemplo, buscando la reconciliación como la clave para avanzar hacia un futuro más próspero para todos los franceses.
Fuente: DW
Foto: elDiarioAR


