Este 24 de marzo de 2026 se cumplen 50 años del golpe de Estado que dio inicio a la última dictadura cívico-militar en Argentina, encabezada por Jorge Rafael Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti, tras derrocar a Estela Martínez de Perón. El hecho marcó el comienzo de uno de los períodos más oscuros de la historia del país.
El autodenominado Proceso de Reorganización Nacional instauró un régimen basado en el terrorismo de Estado, con prácticas sistemáticas de secuestros, torturas y desapariciones forzadas. Centros clandestinos como la ESMA se convirtieron en símbolos de la represión.
La dictadura disolvió el Congreso, restringió libertades y persiguió a militantes políticos, sindicales y sociales, en un contexto previo marcado por crisis económica, violencia política y el debilitamiento del gobierno constitucional tras la muerte de Juan Domingo Perón.
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En ese escenario también actuaron organizaciones como la Triple A, mientras que grupos armados como Montoneros y el ERP mantenían enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. A nivel regional, el terrorismo de Estado se articuló a través del Plan Cóndor, con apoyo internacional.
Durante la dictadura surgieron organismos de derechos humanos como Madres de Plaza de Mayo y Abuelas de Plaza de Mayo, que encabezaron la búsqueda de desaparecidos y de niños apropiados. Décadas después, el Juicio a las Juntas de 1985, impulsado por el gobierno de Raúl Alfonsín, sentó precedentes históricos en materia de justicia.
A medio siglo del golpe, las cifras siguen siendo motivo de memoria y debate: la CONADEP documentó miles de casos, mientras que los organismos de derechos humanos sostienen la cifra de 30.000 desaparecidos. Hasta 2025, Abuelas de Plaza de Mayo logró restituir la identidad de 140 nietos, aunque aún quedan cientos por encontrar.
Fuente: Noticias Argentinas.


