Organismos técnicos y científicos advierten sobre densidades elevadas de la plaga en Río Negro, Chubut y Santa Cruz. Piden vigilancia constante y manejo integrado para evitar daños en pasturas y cultivos.
La Mesa Patagónica por Tucuras —integrada por el Senasa, el INTA, el Conicet, productores y gobiernos de la región— emitió nuevas recomendaciones para el monitoreo y control temprano de la tucura sapo (Bufonacris claraziana), especie endémica de la Patagonia que en los últimos meses registró brotes poblacionales significativos.
Según especialistas, la detección anticipada de oviposiciones y nacimientos es clave para evitar daños sobre pasturas, mallines y cultivos. “Cuando sus poblaciones se disparan puede provocar pérdidas económicas, especialmente entre pequeños productores y comunidades rurales”, señaló Valeria Fernández Arhex, investigadora del Conicet en el IFAB del INTA Bariloche.
Los últimos relevamientos indican nacimientos en el sur de Río Negro, con densidades de hasta 30 individuos por metro cuadrado en Llama Niyeu; mientras que en Chubut los focos más fuertes se localizaron en Cushamen, Tehuelches y Telsen, con registros de 70 a 80 tucuras por metro cuadrado. En Santa Cruz se informaron brotes importantes en el noroeste, especialmente en la zona de Bajo Caracoles.
MIRÁ TAMBIÉN | SOEME y ZO logró un nuevo acuerdo salarial con el Municipio de Esquel
La especie, que no representa riesgo para las personas, se convierte en plaga cuando supera los 10 a 15 individuos por metro cuadrado. En algunos ciclos, las invasiones pueden alcanzar densidades superiores a 150 ejemplares. Su ciclo comienza bajo tierra, donde los huevos permanecen una o varias temporadas hasta la eclosión, lo que refuerza la necesidad de vigilancia continua.
Las instituciones elaboraron la Guía de recomendaciones para el monitoreo y control de Tucura sapo, que pone el foco en el manejo preventivo, la identificación de sitios de postura y la articulación entre organismos y productores. Entre las estrategias de control se destacan los cebos tucuricidas a base de salvado e insecticida, más efectivos en los primeros estadios ninfales. Los especialistas recuerdan que deben utilizarse solo productos aprobados por Senasa y aplicarse bajo buenas prácticas agrícolas.
En Cushamen, un trabajo conjunto entre el INTA, el Conicet, Senasa, la Cooperativa Cosertec y productores de la Comunidad Mapuche-Tehuelche avanza en el desarrollo de una aspiradora de insectos para capturas en zonas rurales y cercanas a cuerpos de agua.
Guía de recomendaciones para el monitoreo y control de tucura sapo: https://biblioteca.senasa.gob.ar/items/show/3814#?c=0&m=0&s=0&cv=0
Fuente y foto: INTA.


