Eslovaquia anunció que no contribuirá al nuevo paquete de ayuda militar para Ucrania, valuado en 70.000 millones de euros, y aseguró que otros países de la OTAN mantienen una postura similar. El anuncio fue realizado por el presidente Peter Pellegrini tras la cumbre de la alianza celebrada en Türkiye.
El mandatario afirmó que Bratislava no enviará armas ni aportará recursos económicos para el rearme de Ucrania. Según explicó, la posición de su Gobierno es compartida por otros miembros de la OTAN que también cuestionan el incremento del apoyo militar al conflicto.
Pellegrini sostuvo que la cumbre estuvo enfocada exclusivamente en el suministro de armamento y criticó la falta de iniciativas diplomáticas para avanzar hacia una solución negociada. «No existe una solución puramente militar para este conflicto», expresó el presidente eslovaco.
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Además de Eslovaquia, Hungría y la República Checa manifestaron posiciones similares respecto al financiamiento del nuevo paquete militar. En tanto, Italia y el Reino Unido señalaron dificultades para cumplir con el objetivo de destinar el 5 % de su Producto Interno Bruto al gasto en defensa, una meta impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
El debate sobre el aumento del gasto militar también genera tensiones en otros países europeos. Mientras Eslovenia, Hungría y la República Checa mantienen inversiones cercanas al 2 % del PIB, España sostiene que puede cumplir con los compromisos de capacidades militares sin alcanzar el porcentaje exigido.
Pellegrini defendió que los recursos públicos deben priorizar la seguridad interna, la educación y el desarrollo tecnológico antes que una mayor dependencia de la industria armamentística. Además, expresó su deseo de que el conflicto en Ucrania concluya para que Europa pueda reorientar sus inversiones hacia otras áreas estratégicas.
Fuente: Telesur.


