El vigente campeón del mundo de MotoGP daba pocas vueltas en comparación a otros días, 43 en total, confirmando una vez más sus excelentes sensaciones con el prototipo 2023 que ha preparado Ducati y con el que Bagnaia está encantado. El italiano aseguró que la moto de este año ya está, como mínimo, al nivel de la Desmosedici de 2022, y sólo le queda terminar de definir la nueva aerodinámica en Portimao antes de tener a punto su paquete 2023.
En este sentido, Bagnaia indicó que «estoy muy satisfecho y orgulloso del trabajo realizado en estos tres días de pruebas. Sinceramente, sentí que estaba dando vueltas al problema sin resolver nada, mientras que por la tarde logramos resolver todos los problemas, y ahora estamos exactamente en el punto donde está la GP22», y agregó que «también probé a hacer un par de tandas a contrarreloj al final del día y las sensaciones fueron excelentes. Las primeras vueltas rápidas son las más complicadas porque no estás concentrado en velocidad con la cabeza habiendo tenido que trabajar en tantas cosas”.
Respecto de las declaraciones de Aleix Espargaró, en las que aseguró que las Ducati son las motos más rápidas, el vigente campeón del mundo afirmó que «la Ducati es sin duda una de las motos más competitivas. La GP22 lo será durante al menos otros dos años y los resultados de los pilotos que la utilizan también lo demuestran».
En cuanto a la GP23, dijo que «la mayor parte del trabajo ha estado en recta. En términos de velocidad máxima dábamos miedo y ahora también lo hemos arreglado en potencia. Todavía le falta un poco de manejo en comparación con la GP22: es un poco nerviosa al salir de la curva».
Consultado sobre si la Desmosedici GP23 está preparada para el mundial, Pecco señaló que «hemos tomado la mayoría de las elecciones. Entonces, está claro que durante la temporada continuaremos desarrollando la moto y mejorándola. Mi objetivo aquí en las pruebas era volver inmediatamente al nivel de la GP22 y lo logramos».
Además, aseguró que las sensaciones son mejores que las del año pasado, ya que «esas pruebas fueron mucho más difíciles. Este año mi preocupación era sólo terminar las pruebas satisfecho. Le dimos vueltas al problema, pero al final conseguimos solucionarlo todo, por lo que me siento muy satisfecho con el trabajo realizado aquí en Sepang».
¿Llegarán más novedades a Portimao? “Hice mis peticiones, aunque no es algo aerodinámico. Tengo una idea en la cabeza, pero solo podré confirmarla en Portimao. Todavía tendremos la GP22 disponible, pero creo que seguiremos trabajando con la nueva evolución de 2023”.
Por último, manifestó que la relación con el recién llegado Enea Bastianini es muy amena y amigable: «Interactuamos durante los test, sobre todo en compartir nuestras sensaciones sobre la moto. Era esencial que trabajáramos juntos para el desarrollo y siempre nos hemos encontrado en línea con el pensamiento».
Fuente: Todo Circuito.


