La caninoterapia comienza a consolidarse como una herramienta clave en el cuidado de adultos mayores en la Ciudad de Buenos Aires. A través de visitas programadas o incluso de la convivencia permanente, perros entrenados —principalmente golden retriever y labradores— participan de intervenciones terapéuticas que buscan mejorar la calidad de vida de quienes viven en residencias de larga estadía.
El impulso central llegó con el Programa de Intervenciones Asistidas con Animales (IACA), creado en 2022, que articuló el trabajo de adiestradores, profesionales de la salud y el Sindicato de Trabajadores Caninos. A ese avance se sumó la sanción de la Ley 6.645/23, que habilitó formalmente a los geriátricos porteños a establecer vínculos con animales domésticos mediante adopciones, visitas o actividades terapéuticas.
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Según especialistas en gerontología, la presencia de los perros actúa como un potente facilitador social. Reduce el aislamiento, estimula la memoria, mejora el estado de ánimo y promueve la participación de personas que suelen mostrarse retraídas. En muchos casos, el simple contacto físico o la interacción lúdica despiertan recuerdos, conversaciones y emociones que otras terapias no logran activar.
Las intervenciones no son improvisadas. Cada actividad es diseñada según las necesidades del grupo: estimulación cognitiva para personas con deterioro de la memoria, ejercicios suaves para quienes presentan dificultades motrices y contención emocional para cuadros de ansiedad o depresión. Los perros son seleccionados por su temperamento, entrenados durante meses y acompañados por profesionales certificados que garantizan protocolos de cuidado y seguridad.
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Aunque la caninoterapia aún está en desarrollo en Argentina, en la Ciudad ya se aplica en varias residencias y se espera que se expanda al resto de los establecimientos. La experiencia demuestra que, más allá de los beneficios clínicos, el vínculo con los animales refuerza el sentido de pertenencia y la dignidad en una etapa de la vida donde el afecto cotidiano resulta fundamental.
Fuente: Infobae.


