«A todos los que organizan eventos que deben presentar los protocolos y las autorizaciones correspondientes que son elevados al Ministerio de Salud de Chubut y también a nuestra Coordinación Municipal de Salud. Tenemos conocimiento de la promoción, pero no de que haya sido autorizada», explicó López.
«Por ahora no podrían hacerla, porque a partir de este jueves y por 15 días se suspenden todas las actividades que no estén dentro de las esenciales», remarcó.
NO MIRARSE EL OMBLIGO, OTRA MEDIDA PREVENTIVA
Quienes consideramos que no deben realizarse las actividades que implican cierto riesgos como las atléticas, dicho sea de paso, no permitidas por la autoridad de aplicación que es el Ministerio de Salud de Chubut, no lo planteamos como una posición ideológica, temeraria, extremista o de rechazo a quienes la organizan y la promueven.
Más allá de muchas conjeturas, de que la gente está en un momento de sumó stress por las circunstancias, el que está mucho más agotado, más disminuido y cada vez complicado es el sistema de Salud. El sistema sanitario no son sólo las personas que lo conducen y que toman decisiones, políticas y epidemiológicas; no son los gobiernos, ni las principales autoridades. El sistema sanitario son los médicos, enfermeros, camilleros, laboratoristas, epidemiólogos que hacen seis meses están sumamente exigidos y por ende agotados, saturados.
Y con el brote de coronavirus en toda la Provincia en crecimiento, mucho peor, el sistema está resentido. Se agrega por si fuera poco la situación particular de la Provincia: Salud espera cobrar en los próximos días el sueldo de agosto. Pese a ser el sector prioritario en medio de la pandemia, tiene un atraso de un mes/dos, más el aguinaldo.
Ese sistema está conformado por personas, vecinos, amigos, profesionales que están a cargo de la vida de otras miles de personas de la ciudad.
Seguirán siendo ellos los que tendrán que seguir atendiendo a los potenciales y eventuales contagiados; en una reunión social, en el ámbito laboral, en situaciones prohibidas, o porque llegaron de zonas más comprometidas con el virus.
Organizar una carrera en ese contexto, sólo pensando en el placer de apenas de una porción de la sociedad, pero que pondrá en riesgo a todos, es al menos una muestra de insensibilidad, es literalmente mirarse el ombligo.
Se debe entender que el bien común que está en juego no es el del 200, 300 atletas que pretenden disfrutar de una prueba, sino el de una ciudad de 100 mil habitantes, y de sus alrededores también.
Es cierto que muchos malos ejemplos abundan, y hasta se viralizan, es cierto que hay criterios discutibles, objetables; se controlan celosamente algunas cosas y se permiten demasiado otras, o no se controlan lo suficiente, podemos estar de acuerdo o no con ciertas medidas, lo que no podemos hacer es formar parte de esos malos ejemplos y encima justificarlos.
Lamentablemente las estadísticas han derrumbado muchos pensamientos anti cuarentena, que en nombre de la sabiduría e inteligencia, ignoran que todas las medidas tienen esencialmente una base sanitaria, preventiva, ideadas o generadas a través de grandes debates y análisis de médicos y de especialistas, aún cuando se desconoce más de lo que se conoce del coronavirus.
Chubut tenía al comienzo de septiembre 1.065 positivos de Covid-19, pero en los últimos 30 días hubo 4.306 nuevos casos, cuatro veces más (5.371 hasta este jueves). Cuando el ministro de Salud, Fabián Puratich, dijo a mediados del mes pasado, en momentos que se registraban poco más de 3 mil contagiados, que les preocupaban la duplicación de casos y con ese ritmo a mediados de octubre habría el doble, hasta quienes seguimos habitualmente la información del virus, nos mirábamos extrañados.
Sin embargo, dos semanas después hubo 2 mil casos y una sucesión diaria de fallecidos. Entonces, llegar al total de 6 mil en los próximos 14 días, aun aplanando una curva que muestra unos 200 infectados diarios en la Provincia, es una posibilidad palpable.
Trelew comenzó siendo la ciudad insignia de la pandemia, la primera de la Provincia con transmisión comunitaria declarada por Nación, pero entre las medidas poco simpáticas de las autoridades y la conducta de gran parte de la comunidad, el brote de junio fue contenido. Ahora su situación sanitaria es bastante diferente a Comodoro y Madryn, pero sin embargo, en los últimos 15 días se ha vuelto al principio, o peor todavía, la ciudad tiene la mayor cantidad de casos activos y los positivos se siguen multiplicando.
Una prueba atlética podría ser, además del alimento del ego de sus organizadores por tratarse de la primera y única en el país en medio de pandemia, el alivio, un bálsamo para sobrellevar una situación agobiante. Pero al mismo tiempo podría convertirse en otro capítulo al menos dramático, sino trágico, en torno al coronavirus. Y la capacidad de respuesta la tendrá que dar el sistema sanitario, la tendrán que dar vecinos cansados, desgastados, arrasados por la situación pandémica y económica.
No somos ni temerarios ni enemigos de quienes organizan ni mucho menos del atletismo, lo hemos disfrutado y lo seguiremos disfrutando, desde adentro y desde afuera. Pero principalmente somos parte de una comunidad, una gran comunidad, que debe ser respetuosa y más empática con quienes ponen el cuero todos los días para cuidarnos. Hay que dejar de mirarse el ombligo y mirar hacia el costado, ahí nos vamos a dar cuenta que hay gente que está igual o peor que nosotros. Y que, en estas circunstancias, correr una carrera puede ser anecdótico o letal. No hay términos medios.
Edgardo Lillo – www.radio3cadenapatagonia.com.ar


