Un reciente estudio científico revela por qué algunas plantas no fotosintéticas como la flor del dragón plateado aún conservan órganos que parecen hojas, aunque no tengan función fotosintética.
La Monotropastrum humile, conocida como flor del dragón plateado, es una planta micoheterotrófica originaria de Asia que obtiene sus nutrientes a través de hongos simbióticos subterráneos, sin necesidad de realizar fotosíntesis. Florece entre abril y agosto en bosques húmedos y permanece oculta bajo tierra durante el resto del año.
Lo curioso de esta planta, que carece de clorofila y es completamente blanca, es que conserva hojas degeneradas, similares a escamas, que no producen energía. Estas hojas escamosas representan el 17% de la masa aérea de la planta, y su utilidad ha sido durante años un enigma botánico.
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¿Por qué siguen ahí esas “hojas”?
Investigadores de la Universidad de la Ciudad de Tokio encontraron que estas hojas guardan una relación directa con el tamaño de las flores. Al analizar 41 ejemplares silvestres, observaron que las plantas con hojas escamosas más grandes desarrollaban flores de mayor tamaño, fundamentales para atraer insectos polinizadores.
A través de estudios celulares, también se demostró que estas hojas están altamente degeneradas, pero aún conservan vínculos de desarrollo con pétalos, sépalos y estambres, que evolutivamente derivan de las hojas. Este fenómeno se explica a través del modelo genético ABC, que muestra cómo las mismas combinaciones genéticas dan origen tanto a hojas como a flores.
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Evolución con sentido
Aunque estas hojas ya no participan del proceso fotosintético, siguen cumpliendo una función estructural clave: sostener flores aptas para la polinización. Esto refuerza la idea de que, en biología, incluso lo que parece inútil puede tener una función heredada.
Los investigadores planean ampliar el estudio a otras especies heterótrofas, incluyendo algunas orquídeas, para entender mejor cómo la evolución conserva estructuras que, aunque ya no cumplen su función original, son esenciales para la reproducción.
Fuente: WIRED.
Foto: PICCOLOGEOGRAPHIC/Getty images.



