La edil Alejandra Concina presentó este jueves en el Concejo Deliberante de Puerto Madryn el proyecto de ordenanza para que se declare patrimonio histórico a la ex Barraca Lahusen.
Ese lugar, tras la guerra de las Islas Malvinas en 1984, fue asignado por las autoridades como punto intermedio para concentrar a los soldados tras el desembarco, y posteriormente trasladarlos a los distritos militares a los que pertenecían.
El documento presentado por la concejal Concina es una respuesta al pedido presentado, el pasado 18 de abril, por el Centro de Estudios Históricos y Sociales de Madryn, en conjunto del Centro de Veteranos de Guerra local.
Según manifestó la edil en la sesión de este jueves, la instituciones «hicieron el pedido para que a 40 años de “El día que Madryn se quedó sin pan”, el sitio, que es muy importante para los sentimientos de la comunidad local, sea incorporado a la Ordenanza de Patrimonio».
«Tuve la oportunidad de reunirme con el Centro de Estudios Históricos, el Centro de Ex Combatientes y los representantes de los propietarios del edificio. Todos ellos manifiestan el mismo sentir y sostienen que es necesario revalorizar el lugar, conservarlo. Es necesario también que la refuncionalización del sitio, para el uso que los propietarios quieren darle, pueda ser perfectamente compatible con estas dos cuestiones», indicó.
«El Proyecto de Ordenanza tiene que ver con que los soldados ex combatientes de todo el país soldados atravesaron ese día las calles de la ciudad, recibiendo el acompañamiento de toda la comunidad. Permanecieron en instalaciones de la ex Barraca Lahusen, fueron cobijados por familias madrynenses que les brindaron un plato de comida caliente y la posibilidad de comunicarse con sus seres queridos», expresó.
«Todo esto convirtió al lugar en el primer techo sobre tierra firme, y bajo soberanía argentina, que cobijó a los soldados tras la dura experiencia de la guerra. Era el regreso a casa. Y fue “El día que Madryn se quedó sin pan”», añadió la edil.
«Los soldados, que en su mayoría pertenecían a provincias del centro y norte del país, se llevaron en su retina el enorme recibimiento que les dio la comunidad madrynense», sostuvo Concina.
«A 40 años de ese momento histórico que tuvo a nuestra ciudad como testigo y a nuestra comunidad como protagonista de esa jornada histórica, es necesario seguir poniendo en valor nuestros sitios de memoria. Tenemos que revindicar y reconocer a los soldados en sus experiencias históricas y saberlos partes de esa historia», dijo.
«Consideramos que es un lugar central en relación a las memorias que se han reconstruido a lo largo y a lo ancho del país. Un sitio de memoria vinculado a la experiencia de la guerra, no sólo por lo que significa la memoria local y nuestro propio proceso identitario, sino porque les representa a esos excombatientes que año tras año sienten esa enorme necesidad de volver. Un lugar necesario para sanar las memorias de Malvinas», remarcó la concejal.
Para finalizar, Concina reconcoió que «estoy presentado el Proyecto de ordenanza respondiendo a la iniciativa del Centro de Estudios Históricos y del Centro de Veteranos, con acuerdo de los propietarios».


