En el Hospital de Comodoro Rivadavia se realizó una jornada de concientización sobre salud mental. En diálogo con Radio 3, la licenciada en Trabajo Social Alejandra Duarte destacó la importancia de detectar cambios de conducta, fortalecer los vínculos y generar espacios de escucha dentro de las familias.
En el marco del Día de Prevención del Suicidio, el equipo de salud mental del Hospital de Comodoro Rivadavia llevó adelante una actividad abierta a la comunidad para brindar información sobre señales de alerta, centros de atención y herramientas vinculadas al cuidado de la salud mental. La propuesta también buscó contribuir a reducir los estigmas que todavía existen alrededor de estas problemáticas.
Alejandra Duarte, licenciada en Trabajo Social, explicó a Radio 3 que la prevención requiere prestar atención a situaciones que pueden comenzar con angustia, depresión o aislamiento. Entre las señales que deberían generar preocupación mencionó cambios bruscos en el comportamiento, el desgano, dormir durante gran parte del día, dejar de realizar actividades, perder proyectos personales o evitar el contacto con otras personas.
MIRÁ TAMBIÉN | Trelew: concejales participaron de la inauguración del Banco Amarillo en Plaza Independencia
La profesional remarcó especialmente la necesidad de acompañar a niños y adolescentes y de recuperar espacios de comunicación dentro de las familias. En ese sentido, señaló que los adultos deben generar momentos para escuchar y preguntar qué les sucede, además de conocer cómo se relacionan los chicos en las redes sociales y cuánto tiempo permanecen solos.
La jornada también incluyó un taller del equipo de enlace destinado a familias que atraviesan situaciones relacionadas con consumos, ideas suicidas y embarazos problemáticos. Duarte destacó que la prevención debe involucrar a toda la comunidad y que las personas que atraviesan un momento de sufrimiento necesitan ser escuchadas sin prejuicios.
MIRÁ TAMBIÉN | Trelew: agenda de fin de semana
“Siempre le decimos a la comunidad de que cuando vemos a alguien que está sufriendo o padeciendo algún problema, que no juzguemos”, afirmó. La trabajadora social agregó que tampoco se debe estigmatizar ni minimizar lo que le ocurre a otra persona, y destacó el valor de una escucha activa y del acompañamiento afectivo.
Duarte también señaló que después de la pandemia se profundizó el uso de la virtualidad y que, además de las consecuencias sobre la salud mental, se redujeron espacios de contacto y socialización. En particular, advirtió sobre la importancia de que los adultos acompañen a los niños en el uso de las redes y los ayuden a reconocer y expresar sus emociones.
La actividad en el hospital apuntó así a reforzar la prevención desde una perspectiva comunitaria, promoviendo la detección temprana de señales de alarma, el fortalecimiento de las redes de apoyo y el acceso a espacios de atención. La especialista insistió en la importancia de recuperar la comunicación y generar ámbitos donde las personas puedan expresar aquello que les está pasando.


